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GENDARMERÍA YA ES FUERZA DE ORDEN Y SEGURIDAD JUNTO A CARABINEROS Y LA PDI

Por décadas, Gendarmería de Chile dependió del Ministerio de Justicia. Su misión principal era la custodia y reinserción de los reclusos, una función que, con el tiempo, quedó desbordada por un fenómeno que sus creadores nunca anticiparon: el crimen organizado operando desde el interior de las cárceles.

El 9 de abril de 2026, eso cambió para siempre.

El Presidente José Antonio Kast promulgó la reforma constitucional que incorpora a Gendarmería dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad, situando a la institución al mismo nivel que Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI), quedando ahora bajo la dependencia del Ministerio de Seguridad.

La ceremonia se realizó en la Escuela de Formación Penitenciaria de Gendarmería, con la presencia de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el ministro de Justicia, Fernando Rabat.

La modificación responde a una lógica triple: en primer lugar, busca reforzar la seguridad al interior de los establecimientos penitenciarios; en segundo lugar, apunta a enfrentar de manera más eficaz el crimen organizado que opera desde las cárceles; y en tercer lugar, separa con nitidez dos funciones que hasta ahora coexistían bajo un mismo Ministerio: la custodia penitenciaria, que queda radicada en el ámbito de la seguridad pública, y la reinserción social, que permanece como tarea del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

En la ceremonia, el Presidente Kast fue directo sobre la urgencia de la medida: «Nuestras cárceles han pasado por momentos difíciles y, antes de que pasen a convertirse en centros de operación del crimen organizado, tenemos que actuar.»

«Gendarmería de Chile pasa a integrar las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. Junto a Carabineros y a la Policía de Investigaciones, formarán un sistema de seguridad con conducción estratégica unificada», sostuvo el mandatario.

Con esta reforma, Chile da un paso inédito en su historia institucional: por primera vez, las tres instituciones encargadas del control del delito —desde la calle hasta la cárcel— comparten una misma cadena de mando y coordinación operativa bajo el Ministerio de Seguridad Pública.