Los hechos de violencia rural registrados en la Macrozona Sur cayeron un 53% entre enero y agosto de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando su nivel más bajo de los últimos años, según cifras oficiales de la Fiscalía Nacional.
Los números detrás de la caída
De acuerdo con el Ministerio Público, durante los primeros ocho meses de este año se contabilizaron 81 casos en las regiones de Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, frente a los 171 episodios registrados en igual período de 2025. Se trata, además, de una tendencia que este año aceleró notablemente su ritmo: entre 2024 y 2025 la reducción había sido de 25% (de 227 a 171 casos), mientras que en 2026 esa cifra prácticamente se duplicó. El promedio mensual de hechos, que llegaba a 28,3 en 2024 y bajó a 21,3 en 2025, se ubica ahora en 10,1 episodios cada 30 días.
Dónde se concentra hoy la violencia
Pese a la baja generalizada, la distribución territorial no es uniforme. La Araucanía continúa siendo, por lejos, la región con más incidentes, concentrando 75 de los 81 casos registrados en lo que va de 2026, seguida por Biobío (5) y Los Lagos (1). Sin embargo, el contraste regional es notable si se observa la evolución: Los Ríos pasó de nueve casos a cero en apenas cuatro años, mientras que Biobío bajó de 35 a solo 5 en el mismo período, dos de las caídas más pronunciadas de toda la macrozona.
Qué tipo de delitos bajaron y cuáles no
Al revisar el detalle por tipo de delito, el llamado «atentado terrorista explosivo o incendiario» sigue siendo el más frecuente, aunque también registra una baja relevante: 16 casos durante 2026, un 41% menos que el año pasado. Le siguen las amenazas simples, con 11 casos, y los daños simples, con cinco. Otros delitos prácticamente desaparecieron de las estadísticas: los incendios con solo daños o sin peligro para la propiedad pasaron de 25 casos en 2024 a ninguno este año, y los robos de vehículos cayeron de siete a cero en solo dos años.
No todas las categorías, sin embargo, muestran la misma trayectoria descendente. El robo con intimidación aumentó de ocho casos en 2025 a nueve en 2026 —un alza de 13%—, y las usurpaciones de propiedad, tanto violentas como no violentas, también registraron un leve incremento. La propia gerenta de la División de Estudios de la Fiscalía Nacional fue clara al matizar el resultado global: «la disminución general no significa que el fenómeno haya desaparecido y deben observarse algunos delitos que no muestran la misma trayectoria descendente».
La lectura del Gobierno
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, atribuyó directamente esta baja a la estrategia desplegada por el Ejecutivo en la zona: «Durante demasiados años el terrorismo avanzó porque el Estado retrocedió. Hoy queremos exactamente lo contrario, el Estado volvió a ejercer su autoridad, estamos recuperando presencia en distintas comunas y las cifras demuestran que cuando existe decisión política, coordinación entre instituciones y respaldo a nuestras policías y Fuerzas Armadas, el terrorismo retrocede».
Una tendencia corroborada de forma independiente
Esta caída no es exclusiva de las estadísticas oficiales de la Fiscalía. El Barómetro de Conflictos de la Multigremial de La Araucanía —una medición independiente elaborada por el propio gremio empresarial de la región— había registrado ya en julio una baja de 58% en los hechos de mayor connotación durante los primeros siete meses del año (15 casos, frente a 31 en 2025), con un 73% de los hechos concentrados en las provincias de Malleco y Cautín. Ese mismo informe advirtió que julio interrumpió una racha de «cero atentados» alcanzada en junio, tras registrarse dos episodios: el homicidio de un carabinero en Valdivia durante un operativo para capturar a un prófugo, y un atentado incendiario en Lautaro que afectó maquinaria y dos camionetas.
En el plano gremial, el presidente de la Federación Nacional de Sindicatos del Transporte Forestal (Fenasitransfor), Heriberto López, había valorado en julio que la mejora es perceptible para quienes trabajan a diario en las rutas de la macrozona: «No tenemos ninguna duda de que desde que se implementó el actual estado de excepción los delitos de violencia rural contra vehículos de carga, especialmente en el área forestal, han bajado».
El contexto: el estado de excepción sigue vigente
Estas cifras se enmarcan en la continuidad del estado de excepción constitucional que rige en La Araucanía y las provincias de Arauco y Biobío, prorrogado sucesivamente por el Congreso. En julio, la Cámara de Diputadas y Diputados había aprobado una nueva extensión por 30 días con 104 votos a favor, 14 en contra y 12 abstenciones, tras un debate en el que el Ejecutivo presentó cifras similares: una baja de 15% en violencia rural respecto de 2025 y de hasta 82% frente a 2021, antes de la implementación de la medida, además de reducciones de 72% en bienes incendiados y 71% en cortes de ruta. El despliegue en terreno ha incluido más de 423 mil actividades operativas entre patrullajes, controles, fiscalizaciones y resguardo de rutas.
Con estas cifras acumuladas hasta agosto, el Gobierno cuenta con un nuevo argumento para sostener ante el Congreso la continuidad del estado de excepción en la zona, en momentos en que la discusión sobre su prórroga vuelve a repetirse cada 30 días.