La candidata del oficialismo, Jeannette Jara, se impuso en la primera vuelta presidencial con el 26,8% de los votos, logrando apenas el primer lugar, pero confirmando las peores proyecciones para el sector. Este resultado es, en realidad, una victoria agridulce que se lee como un rotundo castigo al Gobierno de Gabriel Boric, del cual Jara fue ministra.
El Fracaso en Cifras y el Techo de la Izquierda
El análisis es lapidario:
- Lejos del 30%: Las expectativas del oficialismo estaban puestas en superar holgadamente el 30%, una cifra histórica para el Partido Comunista. El 26,8% es un margen estrecho que la deja en una posición extremadamente vulnerable de cara a la segunda vuelta, con solo tres puntos de ventaja sobre José Antonio Kast (23,9%).
- El Manto de Boric: La votación de Jara es significativamente menor que la que obtuvo Gabriel Boric en 2021 y está muy lejos de los votos que obtuvo el Apruebo en el Plebiscito de 2022. Esto indica que la alta desaprobación del actual Mandatario está arrastrando a la candidata comunista, limitando su techo electoral a la base dura del oficialismo.
- Sin Conexión con la Ciudadanía: La misma Jara reconoció la debilidad del resultado: “Nos hace falta mucho conectar con la ciudadanía”. Esto valida la crítica de que la campaña oficialista se centró en el debate interno y no en las urgencias reales de la gente, como la seguridad, principal motor de la votación de la derecha.