Este martes 30 de junio coincidieron dos noticias que juntas cuentan la misma historia. A las 9 de la mañana, el Instituto Nacional de Estadísticas informó que el desempleo en Chile llegó al 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026, el peor registro desde junio de 2021. Horas después, el economista David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales UC, entregó al ministro del Trabajo, Tomás Rau, el informe final de la Mesa de Reactivación Laboral, con 22 propuestas para intentar sacar al mercado laboral del bache más prolongado de las últimas décadas.
El mismo Bravo que hoy entrega el informe es el mismo economista que advirtió la emergencia mucho antes. Y sus palabras sobre las causas de esta crisis apuntan con claridad al gobierno anterior.
Bravo lo había dicho antes de que Boric asumiera — y nadie lo escuchó
La historia tiene un punto de inicio preciso: fines de 2021, meses antes de que Gabriel Boric llegara a La Moneda. En esa fecha, Bravo acuñó el término «emergencia laboral» para describir la situación del mercado del trabajo en Chile, advirtiendo públicamente que el nuevo gobierno que asumiría en marzo de 2022 debía hacerse cargo de una crisis grave que ya estaba instalada.
«Antes que llegara el Presidente Boric, hablé de la emergencia laboral, precisamente porque pensé que era muy importante para el nuevo gobierno que tuviera a la vista que estábamos en un problema en el mercado laboral. No puedes actuar como si tuviéramos a la economía creciendo, como si estuviéramos en pleno empleo. Ahí es cuando hay que probablemente empujar todos esos incrementos», declaró Bravo al Diario Financiero el 16 de junio de 2026.
El gobierno de Boric no lo escuchó. Su administración avanzó simultáneamente en tres grandes reformas laborales en el peor momento posible: el aumento del salario mínimo adelantado a $500.000, la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas en dos etapas, y la reforma previsional con seis puntos porcentuales adicionales de cotización por parte del empleador. Las tres medidas llegaron juntas. El propio exministro de Hacienda Andrés Velasco reconoció en el lanzamiento del libro de Mario Marcel que las tres iniciativas tuvieron costos para el empleo.
La conclusión de Bravo sobre ese período fue lapidaria: «En el gobierno de Boric se tomaron medidas imprudentes», declaró a Ex-Ante el 29 de mayo de 2026. «Fue un mal momento, fue un mal timing. Y lo que he dicho es que, básicamente, no se vio que había un problema».
Los números que dejó el gobierno anterior
El legado laboral del gobierno de Boric está documentado en cifras que Bravo ha citado reiteradamente desde distintas plataformas. Boric recibió una tasa de desocupación del 7,8% en marzo de 2022 y la entregó en 8,3% en marzo de 2026, habiendo acumulado 37 meses consecutivos con tasas superiores al 8%. En ese mismo período se perdieron cerca de 70.000 empleos formales. La tasa de ocupación, que era del 58,2% antes de la pandemia, cerró el gobierno de Boric en 57,2%, todavía por debajo del nivel prepandemia.
Un estudio del Banco Central calculó que el alza del salario mínimo provocó una caída del 8% del empleo en las empresas más expuestas a ese cambio. La reducción de jornada a 44 horas en 2025 y a 40 en 2026 implicó un aumento acumulado de costos laborales de más del 9%. Y la cotización adicional de la reforma previsional sumó un punto porcentual de carga mensual por trabajador a las empresas. Todo a la vez, en una economía que crecía al 1,5% anual.
La cifra de hoy y lo que hereda Kast
El 9,4% de desocupación que el INE publicó esta mañana corresponde al trimestre marzo-mayo de 2026, período que coincide con el inicio del gobierno del Presidente Kast. Es el registro más alto desde junio de 2021 y acumula ya 41 meses consecutivos con tasas sobre el 8%. El desempleo femenino supera los dos dígitos — 10,5% — y en los jóvenes alcanza el alarmante 22,8%.
El ministro de Trabajo Tomás Rau fue directo al reconocer la dimensión del problema: «El mercado laboral no muestra buenas cifras desde hace ya 41 meses», señaló al recibir el informe de la Mesa. Es decir, 41 meses: prácticamente todo el período que duró el gobierno de Boric, más los primeros meses del actual.
Las 22 propuestas para salir del hoyo
El informe entregado hoy es la respuesta técnica a ese diagnóstico. La Mesa, integrada por nueve economistas y académicos de distintas tendencias, consensuó 22 propuestas agrupadas en cinco ejes: empleo femenino y sistema de cuidados; subsidios al empleo, jóvenes e informalidad; capacitación laboral; regulación laboral; e información del mercado laboral.
Entre las medidas más relevantes figura la aprobación con urgencia de la Sala Cuna Universal — ya en tramitación en el Senado — como herramienta para elevar la participación laboral femenina, que Chile tiene más de 20 puntos porcentuales por debajo del promedio de la OCDE. También se propone flexibilizar el cálculo de la jornada de 40 horas para distribuirla en períodos más amplios sin superar ese promedio, reformar el sistema de subsidios al empleo joven, modernizar completamente la capacitación vía SENCE y crear un sistema integrado de información laboral.
La propuesta más polémica plantea revisar la indemnización por años de servicio — vigente desde 1937 — y transitar hacia un sistema a todo evento financiado por el Seguro de Cesantía para los contratos nuevos. El objetivo es reducir el costo del despido, que hoy desincentiva la contratación formal en pequeñas y medianas empresas.
El ministro Rau valoró que las propuestas sean de consenso entre expertos de distintas visiones. «Siempre he creído que cuando uno se sienta en una mesa y pone los argumentos, por muy legítimas diferencias que existen, se puede llegar a acuerdos», señaló.