Mientras el Presidente José Antonio Kast protagonizaba su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU, la Primera Dama, María Pía Adriasola, desplegó en paralelo una agenda propia e independiente en Nueva York, con una nutrida serie de actividades internacionales que la posicionaron como una interlocutora activa en temas de infancia, adultos mayores y liderazgo femenino, en pie de igualdad con sus pares de otros países.
Una agenda que empezó antes que la del propio Presidente
La actividad internacional de Adriasola comenzó el lunes, incluso antes del discurso presidencial, con una visita a una exposición paraguaya dedicada al trabajo y la historia de las mujeres, organizada junto a Leticia Ocampo, primera dama de ese país. Ese mismo día participó, junto a la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, en una conversación en el Harvard Club con cónyuges de jefes de Estado de distintas naciones, donde ambas abordaron iniciativas y experiencias vinculadas a la infancia, las mujeres y el papel de las comunidades como agentes de transformación social.
Voz propia en la sede de la ONU
Adriasola llevó su agenda directamente hasta la sede de Naciones Unidas, donde expuso en un encuentro sobre cómo hacer más seguros los espacios digitales para niños y adolescentes, una de las principales preocupaciones globales en materia de protección infantil en la era digital.
En un segundo encuentro, dedicado a los desafíos del envejecimiento de la población, la Primera Dama optó por ilustrar su mensaje con una historia profundamente chilena: la de Eliana Busch, la nadadora nacional que, a sus 92 años, continúa compitiendo a nivel internacional. Con ese ejemplo, Adriasola habló ante la comunidad internacional sobre la importancia de conservar la autonomía, los vínculos y las oportunidades de participación activa incluso en edades avanzadas, cerrando con un mensaje directo: «Todos estamos envejeciendo. Debemos tratar a las personas mayores como quisiéramos ser tratados nosotros mismos: con dignidad, respeto y cuidado. Y debemos empezar hoy».
Diplomacia entre pares: el diálogo regional de primeras damas
Uno de los momentos más relevantes de su agenda fue su participación en la segunda edición del Diálogo Regional de Cónyuges de Jefes de Estado, organizado por el Centro Adam Smith para la Libertad Económica de la Universidad Internacional de Florida (FIU), instancia que reunió a primeras damas de distintos países de la región —entre ellas Lavinia Valbonesi, de Ecuador—, con el objetivo declarado de consolidar un espacio permanente de cooperación regional entre los cónyuges de los jefes de Estado latinoamericanos. Adriasola también participó del evento de alto nivel «World 2026: Finding Stability in Times of Uncertainty» («Encontrar estabilidad en tiempos de incertidumbre»), organizado en la propia sede de la ONU por la Plataforma Global de la Cumbre de Primeras Damas y Caballeros, instancia que abordó desafíos globales como la guerra, la desigualdad y el cambio climático.
Esta participación confirma que Adriasola no solo acompaña, sino que se integra activamente a redes internacionales de cooperación entre líderes, construyendo vínculos propios con sus pares de la región en temas de fondo.
Presente también en el momento clave de Kast
Pese a la intensidad de su propia agenda, Adriasola no dejó de acompañar al Mandatario en su hito central del viaje. Estuvo presente en el interior del Salón de la Asamblea General durante todo el discurso presidencial, desplazándose en distintas ocasiones para encontrar la mejor ubicación desde la cual seguir la intervención, e incluso conversando en un momento con la senadora PPD Loreto Carvajal, parte de la delegación parlamentaria presente en Nueva York.
Un estilo propio, también en lo práctico
La Primera Dama ha mantenido, además, un perfil de gestión austero y coherente con el sello que ha querido imprimirle a su rol. Como ya hemos reportado, decidió utilizar su vehículo particular para sus traslados y seguridad durante su gestión, un gesto que se suma a la imagen de una Primera Dama que asume su función con autonomía y sentido práctico, más allá del protocolo tradicional.
Un rol que se consolida con contenido propio
El despliegue de Adriasola en Nueva York confirma una tendencia que se ha ido consolidando desde el inicio de su gestión. La de una Primera Dama que no se limita a un rol decorativo o de acompañamiento, sino que construye una agenda temática propia, con presencia internacional directa, capacidad de interlocución con sus pares de otros países, y mensajes claros en materias que ella misma ha elegido priorizar —la niñez, el envejecimiento digno y el liderazgo de las mujeres—, proyectando así una figura con voz, gestión y liderazgo propios dentro y fuera de Chile.