El Congreso es segunda institución peor evaluada del país: 10% de aprobación

La última medición Plaza Pública de Cadem (N°693) deja un mapa claro de en quién confían los chilenos. Los Bomberos y Carabineros lideran la evaluación, mientras el Congreso cae a 10% de aprobación, la segunda cifra más baja entre las instituciones consultadas, solo por encima de los partidos políticos. El dato llega en una semana marcada por el rechazo de la Cámara a ampliar la detención de migrantes con orden de expulsión y por la muerte del cabo Cristopher Aguilera.

El mapa de la confianza

Consultados sobre si aprueban el trabajo de cada institución, los encuestados pusieron en lo más alto a los Bomberos (86%), la PDI (65%) y Carabineros (63%), seguidos por el Banco Central (59%), el Registro Civil, el Servel y la Armada (58% cada uno). En el otro extremo aparecen los Tribunales de Justicia (18%), el Congreso (10%) y los Partidos Políticos (7%). Es decir, quienes actúan en la calle y en emergencias concentran la confianza, y quienes legislan la pierden.

El Congreso ya venía mal en agosto (17%), pero perdió siete puntos en un mes. Carabineros, aunque bajó de 67% a 63%, se mantiene en el podio.

Una semana que ordena el relato

El martes 22, la Cámara rechazó la reforma constitucional que buscaba ampliar de cinco a 30 días el plazo de detención para concretar expulsiones administrativas. Obtuvo 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones, y faltó uno para el quórum de 89. Kast fue directo: «hoy perdió Chile». El ministro Arrau calificó de «inexplicable» la actuación de los 47 diputados que rechazaron o se abstuvieron.

Cadem midió después ese mismo episodio: 58% está en desacuerdo con el rechazo del Congreso y solo 28% de acuerdo. El domingo 27, el cabo segundo Cristopher Aguilera, de 30 años y padre de un niño de nueve meses, murió baleado en Lo Espejo por un extranjero en situación irregular, con antecedentes y un arma modificada. Kast pidió entonces al Congreso «acelerar el paso».

Lo que el dato no dice

Cadem no pregunta por qué los encuestados evalúan así al Congreso, y la caída de septiembre alcanza a casi todas las instituciones, incluidas algunas de seguridad y justicia. Tampoco hay antecedentes públicos de que el atacante tuviera una orden de expulsión: su situación migratoria sigue bajo investigación. Lo que sí muestra el conjunto es la brecha entre lo que la ciudadanía valora y lo que percibe del Legislativo. Esa brecha coincide con una semana en que el Congreso negó una herramienta de expulsión, tan necesaria para agenda de seguridad de gobierno.

Un hilo que va más allá de una votación

La confianza en Bomberos y Carabineros habla de una demanda de presencia, respuesta y protección. Un Congreso al 10% habla de la distancia entre esa demanda y la capacidad de legislar a la altura de la urgencia. El Gobierno ha insistido en que la seguridad no admite demoras y llamó a reconsiderar el voto, mientras la agenda avanza en el Senado y en otros proyectos. Cada semana que pasa sin esas herramientas, el contraste entre quienes se juegan la vida en terreno y quienes deciden las reglas se vuelve más difícil de justificar.

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