El senador del Partido Comunista (PC) Daniel Núñez protagonizó esta semana una controversia con la Embajada de Estados Unidos después de que el Senado confirmara que, contrario a lo que el propio parlamentario denunció públicamente, nunca se tramitó ante esa legación ninguna solicitud de visa a su nombre.
La denuncia original
Núñez debía integrar la delegación chilena a una actividad de la Unión Interparlamentaria (UIP) en Nueva York, en reemplazo del senador Francisco Huenchumilla (DC), en paralelo a la Asamblea General de la ONU. Según su propio relato a Radio Biobío, gestionó su pasaporte diplomático y la solicitud de visa, pero el encargado de Relaciones Internacionales del Senado le informó que «por los plazos no había posibilidad de sacar esa visa». El cupo terminó en manos de la senadora Loreto Carvajal (PPD).
Horas después, sin embargo, el senador llevó la historia a otro terreno en su cuenta de X: «La embajada de EE.UU. debe explicar por qué me negó la visa para asistir a la cita de Unión Interparlamentaria. Es inaceptable un veto a un senador comunista», escribió, y agregó: «Trump debe respetar la democracia chilena y a las autoridades que elige el pueblo. ¿Qué más vendrá con el Escudo de Las Américas?». El senador socialista Juan Luis Castro se sumó, calificando el episodio como «una señal más de la discriminación ideológica» del gobierno de Trump.
El desmentido del embajador
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, respondió sin matices: «Estados Unidos nunca tuvo la oportunidad de otorgar o negar una visa porque nunca recibió una solicitud. Estoy seguro de que el señor Núñez lo sabe», afirmó, calificando la denuncia como «una mentira descarada» y acusando que buscaba «avivar el rechazo hacia Estados Unidos». Judd remarcó además que su país recibe en la ONU «a miles de políticos y diplomáticos de todo el espectro político, incluyendo representantes comunistas».
El Senado confirma la versión del embajador
El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, ordenó una investigación interna tras la polémica. Este miércoles, la Mesa de la corporación —no su presidenta, Paulina Núñez, sino la Mesa en su conjunto, a través de un comunicado firmado por Moreira— zanjó el punto central. «Ningún funcionario de la Dirección de Asuntos Internacionales del Senado ha realizado gestiones destinadas a tramitar una visa para el senador Daniel Núñez Arancibia (…) El Senado de la República no ha intervenido ni participa en ningún procedimiento relacionado con una solicitud de visa del senador mencionado».
Es decir, la versión del Senado coincide con la del embajador Judd en el punto de fondo. No hubo ninguna solicitud formal presentada ante la Embajada de Estados Unidos. La senadora Yasna Provoste (DC), jefa del comité que integra el PC, pidió conocer «los alcances que explican la razón por la cual el senador (…) no obtuvo la visa» y si hubo un «trato discriminatorio o irregular», además de consultar si la Cancillería hizo una representación formal ante la embajada.
Núñez no da el brazo a torcer
Pese al desmentido, el senador comunista respondió en X pocas horas después: «La negativa de mi visa me fue informada por la Unidad de Relaciones Internacionales del Senado. No acepto que se ponga en duda mi palabra».
Con los antecedentes hoy disponibles, lo que queda establecido es que nunca existió una decisión de Estados Unidos que pudiera calificarse de «veto» o rechazo, simplemente porque nunca se presentó una solicitud ante la embajada. La acusación de persecución política por su militancia comunista, y su intento de vincular el episodio con la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, quedó sin el respaldo fáctico que el propio senador le dio en un primer momento.