Ocho años de historia, una nueva hoja de ruta
El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación realizó este jueves su Cuenta Pública Participativa 2026 en la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas, en el marco del octavo aniversario de la creación de la cartera. La actividad, que reunió a más de 160 asistentes entre autoridades regionales, académicos y actores del ecosistema científico-tecnológico, sirvió de escenario para que la ministra Ximena Lincolao presentara la hoja de ruta que guiará al ministerio durante el período 2026-2030.
Los seis pilares de la nueva estrategia
La hoja de ruta quedó organizada en seis ejes: gestión ágil, trazable y eficiente; inteligencia artificial como infraestructura crítica; transferencia tecnológica; motores de innovación regional; una política integral de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación; y futuro del trabajo y talento avanzado. El anuncio se dio con un fuerte énfasis en el fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas de las regiones del país, más allá de la Región Metropolitana.
Las metas concretas en inteligencia artificial
El eje de inteligencia artificial concentró buena parte de los anuncios más específicos. Para el período 2026-2030, el ministerio fijó como metas implementar alrededor de 100 pilotos de inteligencia artificial dentro del propio Estado, capacitar a cerca de un millón de personas, impulsar la reconversión laboral de 100 mil trabajadores, y avanzar en plataformas nacionales interoperables de datos. A esto se suma el objetivo de que un 30% de las empresas que realizan investigación y desarrollo utilicen el crédito tributario disponible para esa actividad.
Un nuevo proyecto de ley que reemplazaría al actual
Uno de los anuncios más relevantes de la jornada fue que el Ejecutivo presentará en las próximas semanas un nuevo proyecto de ley de inteligencia artificial, que reemplazaría la iniciativa que actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado. Según explicó la ministra, la nueva propuesta busca «entregar certezas, promover la innovación y establecer resguardos claros» para el desarrollo de esta tecnología en el país.
«Chile no puede limitarse a consumir»: el mensaje central
Lincolao resumió el espíritu de la nueva estrategia con una frase que se transformó en el eje comunicacional de la jornada: «Chile no puede limitarse a consumir inteligencia artificial, sino que también tenemos que crear con ella». En esa línea, la ministra planteó que el ministerio propondrá incorporar en el Presupuesto 2027 un banco de tokens de licencias premium de inteligencia artificial, que operaría mediante un concurso abierto para que personas de todo el país puedan acceder a estas herramientas.
Lo que ya se ha avanzado
Más allá de las metas futuras, la cartera destacó avances concretos ya en marcha: la capacitación de más de 5.000 funcionarios públicos a través del programa Stack Público, y el desarrollo, junto al Centro Nacional de Inteligencia Artificial, de TAM-GPT, un modelo de lenguaje creado desde América Latina. El ministerio informó además que trabaja en el diseño de un laboratorio de inteligencia artificial del Estado, orientado a apoyar a distintos ministerios en la implementación de estas herramientas, y que uno de sus focos prioritarios será consolidar una plataforma nacional interoperable de datos y ejecutar el Plan de Acción Nacional de Alfabetización en Inteligencia Artificial, con horizonte a septiembre de 2027.
El balance de ejecución presupuestaria y de fondos concursables
La cuenta pública también entregó cifras de gestión del año en curso. Según informó Lincolao, durante 2025 el ministerio ejecutó un 99,5% de su presupuesto, equivalente a $213.996 millones devengados, con la meta de alcanzar el 100% este año. Por su parte, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) recibió 16.916 postulaciones y adjudicó 3.797 proyectos —una tasa de adjudicación de 22%— por un total de $556.249 millones, a lo que se sumaron 1.428 becas de magíster, doctorado y postdoctorado, y 364 beneficios complementarios vinculados a pasantías, cotutelas, internacionalización, viajes y equipamiento.
El cierre: un llamado a no bajar los brazos
La subsecretaria de la cartera, Carolina Rossi, cerró la actividad con una reflexión sobre los desafíos pendientes del ecosistema científico chileno: «¿Tenemos que mejorar? Sí, y en eso estamos, pero que no nos olvidemos de que nunca nadie, nunca, como chilenos, nos necesitó tanto como hoy», afirmó, en referencia a las capacidades del capital humano y las universidades del país.
Lo que viene
Con la hoja de ruta ya presentada, el desafío inmediato para el ministerio será el ingreso del nuevo proyecto de ley de inteligencia artificial al Congreso en las próximas semanas, que deberá tramitarse en reemplazo de la iniciativa actualmente estancada en el Senado. En paralelo, la implementación de los 100 pilotos de IA en el Estado y la meta de capacitar a un millón de personas hacia 2030 quedan como los indicadores más concretos para medir, en los próximos años, si Chile efectivamente logra el salto de «consumidor» a «creador» de inteligencia artificial que planteó la ministra.