«Una generación perdida por razones ideológicas»: así explica una columna el retroceso de Chile en la última década

Basado en la columna de opinión de Magdalena Merbilháa «Cómo destruir un país en 10 años», periodista e historiadora, publicada en El Líbero.

Una columna de opinión publicada esta semana plantea una tesis fuerte. Que Chile llevaba diez años en un camino de retroceso, y que ese retroceso tendría un origen claro y concreto, según la autora: las reformas impulsadas durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.

Una comparación con una comedia romántica

Para explicar su idea, la columnista recurre a una película de 2003, «Cómo perder a un hombre en 10 días», en la que una periodista debía cometer a propósito todos los errores posibles en una relación de pareja para escribir un artículo. Con esa misma lógica, la autora sostiene que, para que un país que iba camino al desarrollo terminara estancado en solo diez años, «había que hacerlo todo mal», y a su juicio, eso fue justamente lo que ocurrió en Chile.

El «mea culpa» de los economistas

El primer antecedente que utiliza la columna es un reconocimiento reciente de dos de los economistas que en su momento promovieron la reforma tributaria de 2014, impulsada durante el segundo gobierno de Bachelet: Alejandro Micco y Andrea Repetto. Según relata la autora, ambos admitieron en mayo de este año haber cometido errores importantes al calcular y proyectar los efectos de esa reforma, reconociendo que en su momento creyeron que el país seguía siendo rico y que el crecimiento económico estaba prácticamente asegurado. Para la columnista, ese reconocimiento llega demasiado tarde: considera que esas decisiones, tomadas según ella «nublados por la ideología», terminaron perjudicando a muchas personas y llevando al país a un período de estancamiento económico.

Los resultados de PISA como segunda prueba

El segundo pilar de la columna son los resultados de la prueba PISA 2025, el examen internacional que mide cada tres años el nivel educativo de estudiantes de 15 años en todo el mundo, y que ya explicamos en detalle en una nota anterior de este medio. La autora recuerda que Chile obtuvo en esta última medición su peor resultado histórico en matemáticas, con solo 403 puntos —nueve menos que en 2022—, y que un 59% de los estudiantes no logró alcanzar el nivel mínimo de competencia en esa materia, muy por encima del 35% que registra en promedio la OCDE. En comprensión lectora, el país retrocedió 12 puntos, con un 38% de los estudiantes por debajo del nivel considerado básico para desenvolverse en la vida adulta.

Según la columnista, esta curva de caída sostenida coincide justamente con el período que siguió a la reforma educacional de Bachelet, por lo que —a su juicio— ambos hechos estarían directamente relacionados.

Qué cambió esa reforma educacional

La autora hace un repaso de los cambios centrales de esa reforma. La Ley de Inclusión Escolar de 2015, que terminó con el lucro, el copago y la selección de alumnos en los colegios particulares subvencionados, estableciendo en su lugar un sistema centralizado de admisión escolar; y la creación de la Nueva Educación Pública en 2017, que trasladó gradualmente la administración de los colegios municipales hacia nuevos servicios locales de educación. Según relata la columna, estos cambios llevaron al cierre de varios colegios subvencionados que consideraba de buen nivel, o a su traspaso al sistema público. Para la autora, el conjunto de estas medidas buscaba «nivelar hacia abajo» en lugar de fomentar la excelencia educativa.

La conclusión de la columna

La autora cierra su columna con una idea contundente: que se trataría de una «generación perdida por razones ideológicas», y que, sumado a lo que ella describe como un gasto público superior a lo que el país produce, se habría configurado lo que llama «la tormenta perfecta». Su frase final resume el título de la columna: «Destruyeron el país en 10 años».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *