En una entrevista con El Diario de Madrid, la senadora Vanessa Kaiser explicó su libro, donde sostiene que cinco corrientes progresistas debilitan la libertad individual y afectan la salud mental de los jóvenes.
La senadora del Partido Nacional Libertario por La Araucanía, Vanessa Kaiser, sostiene que las ideas progresistas están afectando la salud mental de los jóvenes y debilitando su capacidad de pensar por sí mismos. Así lo planteó en una entrevista publicada el jueves 29 de octubre de 2026 por El Diario de Madrid, a propósito de su libro “El progresismo frente al deseo de vivir. Cómo la nueva izquierda impone la cultura de la muerte”, editado en España por Sekotia.
Kaiser, periodista y doctora en Filosofía y Ciencia Política, resumió su tesis en una frase que tituló la entrevista: “Las ideas progresistas están deprimiendo a la juventud”.
¿Cuáles son los “cinco caballos de Troya” del progresismo?
Según Kaiser, el progresismo actual se expresa en cinco corrientes, a las que llama “caballos de Troya” o “dispositivos psicopolíticos”:
- El feminismo.
- La ideología climática.
- El wokismo.
- La estatolatría.
- La ideología de género.
Para la autora, estas corrientes comparten un mismo patrón: las personas se ven a sí mismas siempre como víctimas y ven a los demás como sus victimarios. Así, a su juicio, las relaciones entre hombres y mujeres, adultos y niños o distintos grupos sociales pasan a vivirse como un conflicto permanente.
¿Qué entiende por “estatolatría”?
En palabras simples, Kaiser la define como la creencia de que el Estado le dará a cada persona lo que ella no puede darse a sí misma. Para la senadora, eso termina reemplazando a Dios por el Estado y agrupa a las personas en una masa donde todos son iguales, lo que considera propio de los totalitarismos.
En la entrevista también sostiene que, tras la Guerra Fría, sectores de la izquierda buscaron influir en los organismos internacionales para impulsar sus ideas a través de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
¿Por qué relaciona el progresismo con la salud mental?
Kaiser afirma que vivir creyéndose víctima, o sintiendo culpa por haber nacido, por dañar el planeta o por tener más oportunidades que otros, resulta agotador para los jóvenes. En su libro cita un estudio de epidemiólogos de la Universidad de Columbia que encontró una relación entre el aumento de la depresión juvenil y la adhesión a ideas progresistas, y que describe a los jóvenes conservadores como más sanos. Ella lo atribuye a que el patriotismo, la religión y la familia les dan más sentido a sus vidas.
La senadora también critica la educación sexual integral, que a su juicio afecta el desarrollo del autocontrol en los niños, y la eutanasia, que considera una forma de “muerte” que ofrece el Estado.
¿Qué papel le da al cristianismo?
Para Kaiser, los valores de Occidente, como la dignidad de cada persona, la libertad, los límites al poder del Estado y la igualdad ante la ley, provienen principalmente del legado de Jesús. Por eso, sostiene que defender la tradición cristiana también interpela a quienes no son creyentes, porque de ella se desprenden derechos que todos quieren que se respeten, como la vida, la libertad y la propiedad.
¿Qué propone?
Su respuesta es la filosofía. Kaiser plantea que los jóvenes deben recuperar la capacidad de hacerse preguntas y revisar sus propias creencias, y propone volver a enseñar a los filósofos estoicos, epicúreos y escépticos de la antigua Grecia.
¿Por qué se publica en España?
La autora explicó que escribió el libro pensando también en el público español, con estudios y estadísticas de ese país, porque considera que en Chile y España las nuevas generaciones enfrentan problemas similares.