El Ejército rompió el aislamiento de 18 familias en Ramada de Hornillos con un operativo aéreo-terrestre inédito

El sábado 26 de julio, el equipo de Teletrece acompañó a los militares del Ejército de Chile en un operativo que nadie en Ramada de Hornillos, un pequeño sector al interior de Ovalle, esperaba ver llegar desde el cielo. Dieciocho familias completamente aisladas — sin caminos, sin acceso terrestre, sin comunicación — recibieron agua potable y mercaderías gracias a una operación aérea que el propio canal calificó de inédita. La frase que quedó registrada en el video lo dice mejor que cualquier análisis: «La ayuda nos cayó del cielo», dijeron los habitantes del pueblo.

El despliegue: desde el aire y desde tierra, sin excusas

El operativo que alcanzó Ramada de Hornillos forma parte de un despliegue más amplio que el Ejército de Chile lleva ejecutando desde el 17 de julio en toda la Región de Coquimbo. Las operaciones coordinan capacidades aéreas y terrestres en distintos puntos de la región, donde los equipos han participado en la evacuación de afectados por las intensas precipitaciones, la crecida de cauces y el aislamiento de localidades.

Por el aire, el protagonista es el helicóptero multipropósito AS532 Cougar de la Brigada de Aviación del Ejército. Esta aeronave, gracias a su autonomía, capacidad de carga y desempeño en condiciones geográficas complejas, ha permitido evacuar a más de una veintena de personas. A bordo viajan especialistas de la Unidad de Rescate Aéreo, preparados para ejecutar descensos, extracciones, atención de primeros auxilios y evacuaciones desde zonas donde no es posible aterrizar.

El capitán Felipe Hildebrand, piloto del helicóptero, lo describió así: «Hoy las operaciones comenzaron a las 07:20 de la mañana. De momento seguiremos las operaciones de búsqueda y rescate en la zona, trabajando en conjunto con Carabineros y Ejército vía terrestre y aérea».

Por tierra, el Ejército movilizó una combinación de vehículos que pocos países sudamericanos pueden desplegar en una emergencia de este tipo. El operativo se realizó mediante el despliegue de dos vehículos blindados MOWAG 8×8 y un camión Mercedes-Benz Atego, que transportaron agua potable y víveres destinados a las familias afectadas. Los MOWAG — vehículos anfibios diseñados para cruzar terrenos inundados y caminos cortados — fueron clave para llegar a localidades que el agua había vuelto inaccesibles para cualquier vehículo convencional.

Además del Cougar y los MOWAG, el Ejército desplegó sus Unidades Fundamentales de Emergencia y Catástrofe y sus Patrullas de Auxilio y Rescate Militar. Las UFECs se encargan de apoyar evacuaciones, habilitar accesos, efectuar reconocimientos y colaborar en tareas logísticas. Las PARMEs, integradas por personal especializado, operan en terrenos complejos y acceden a áreas que requieren técnicas específicas de búsqueda, rescate y traslado.

La escala del operativo: 50 localidades, 5.000 cajas, 3.269 familias abastecidas

Ramada de Hornillos es una de las decenas de comunidades que el temporal dejó completamente incomunicadas. El operativo ha logrado cobertura en más de 50 localidades y sectores rurales que quedaron incomunicados. La primera operación aérea de la secuencia abrió el camino hasta Caleta El Toro —accesible solo por aire— y desde ahí el puente aéreo se fue extendiendo a cada bolsón de aislamiento que los mapas de SENAPRED identificaban.

SENAPRED proporcionó 5.000 cajas de alimentos para su distribución gradual entre las familias damnificadas y aisladas. Al 24 de julio, ya se habían distribuido 3.269 cajas entre las familias afectadas — y el operativo continuaba. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, valoró el trabajo de los equipos en terreno.

Por qué esto fue posible: la decisión que se tomó antes de que lloviera

El despliegue que Teletrece documentó el sábado no nació el día del temporal. Nació el miércoles 15 de julio, cuando el Presidente José Antonio Kast visitó la FACh y el Ejército en Pudahuel, revisó personalmente las capacidades disponibles y ordenó el acuartelamiento de todas las unidades desde Copiapó hasta Puerto Montt antes de que llegara el peak de lluvias. Esa decisión previa fue la que permitió que el capitán Hildebrand despegara a las 07:20 con el Cougar cargado y listo, y que los MOWAG ya estuvieran en posición para avanzar en cuanto bajara el nivel del agua.

La coordinación incluyó a la municipalidad de Ovalle, Carabineros, SENAPRED, helicópteros privados sumados al esfuerzo y las unidades especializadas del Ejército. No hubo un solo actor, hubo un sistema. Y el sistema funcionó porque alguien se aseguró de que estuviera listo antes de que se necesitara.

Las 18 familias de Ramada de Hornillos que el sábado recibieron agua y alimentos del cielo son la prueba más concreta de que ese sistema, cuando se activa con anticipación y se coordina con seriedad, puede llegar donde nadie más llega.

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