19 DÍAS SIN ATENTADOS: LA MACROZONA SUR VIVE LA CALMA MÁS LARGA DEL AÑO Y EL SISTEMA JUDICIAL EMPIEZA A COBRAR SU FACTURA PENDIENTE

Mayo fue el mes más violento de 2026 con 8 ataques. El último ocurrió el 22 de mayo. Desde entonces, 19 días de silencio. Al mismo tiempo, el vocero de la CAM fue sentenciado a 4 años, 7 integrantes de la coordinadora fueron condenados en procedimiento abreviado, 3 comuneros quedaron en prisión preventiva por extorsiones y el «Caso Lautaro» está en pleno juicio oral. La estrategia del gobierno está dando resultados en dos frentes simultáneos: operativos en el territorio y condenas en los tribunales.

Hay algo diferente en la Macrozona Sur esta semana. No es que el conflicto haya desaparecido. No es que las organizaciones violentistas se hayan disuelto. Es algo más concreto y más verificable que cualquier declaración política: por 19 días consecutivos, no se ha registrado ningún atentado incendiario, quema de maquinaria, corte de ruta ni ataque contra personas en el territorio que durante años fue sinónimo de impunidad y de zonas liberadas del Estado.

19 días. El período más largo sin violencia registrado en lo que va de 2026.

El contexto que hace que este silencio sea significativo

Para entender por qué 19 días sin atentados es un dato relevante, hay que leer los números del año completo.

Mayo cerró como el mes más violento en lo que va de 2026 en la Macrozona Sur. Según el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero, durante el mes se registraron ocho hechos violentos: siete en La Araucanía y uno en Biobío. La cifra supera los registros de enero, cuando hubo cinco casos; marzo, con cuatro; y abril, con siete.

Entre marzo de 2024 y marzo de 2026 se registró un promedio de 4,8 atentados mensuales.

El patrón de 2026 hasta mayo fue el siguiente: 5 atentados en enero, 0 en febrero, 4 en marzo, 7 en abril y 8 en mayo. Mayo fue el peor mes del año. El último atentado ocurrió el 22 de mayo. Y desde entonces, silencio.

No es magia. No es casualidad. Es la consecuencia de una estrategia que opera en dos frentes simultáneos: presencia en el territorio y persecución penal efectiva.

Frente 1 — Los operativos que cambiaron la dinámica

Mayo estuvo marcado por un factor común. La relación directa entre los ataques y las intervenciones del Estado en Temucuicui. El primer atentado ocurrió tras el operativo policial del 6 de mayo en Temucuicui, en la comuna de Ercilla. La diligencia, desarrollada por Carabineros con apoyo del Ejército en rutas exteriores, incluyó allanamientos en cuatro inmuebles y terminó con cinco detenidos, uno de ellos en prisión preventiva.

La lógica que se establece es reveladora. Los grupos violentistas respondieron a los operativos del Estado con más ataques, en una dinámica de provocación y respuesta que se sostuvo durante todo mayo. Cuando los operativos se intensificaron y sus líderes comenzaron a caer en la red judicial, los ataques se detuvieron.

El gobierno mantiene el Estado de Emergencia vigente en la zona, con Carabineros y Fuerzas Armadas en despliegue permanente. Las siete fuerzas de tarea anunciadas por el ministro Arrau en el Senado incluyen una específicamente dedicada a la Macrozona Sur. Y la captura del werkén prófugo Jorge Huenchullán Cayul en el operativo madrugador de mayo sigue siendo el símbolo más poderoso de que el Estado ha decidido no negociar su presencia en el territorio.

Frente 2 — La justicia que finalmente llega: condenas históricas

El silencio en el territorio no viene solo. Viene acompañado de un inédito nivel de actividad judicial que está convirtiendo décadas de impunidad en condenas concretas.

El vocero de la CAM sentenciado:

El vocero de la CAM Juan Pichún Cayunao fue condenado a 4 años y 1 día de presidio. Pichún no es un militante de base. Es el rostro público y la voz oficial de la Coordinadora Arauco Malleco, la organización más antigua y más violenta del conflicto mapuche en Chile. Que su vocero haya sido sentenciado a más de 4 años de cárcel es una señal que la organización no puede ignorar.

Los 7 de mayo – condenas en procedimiento abreviado:

Siete integrantes de la Coordinadora Arauco Malleco fueron condenados en procedimiento abreviado por atentados incendiarios ocurridos en Purén y Traiguén en 2021. El procedimiento abreviado significa que los condenados reconocieron su responsabilidad. Ya no hay negación. Ya no hay «presos políticos». Hay personas que reconocieron haber quemado maquinaria y propiedades ajenas y que pagarán por ello con años de libertad.

Los 8 de marzo: el triple homicidio de carabineros tiene condena

Según el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero, marzo cerró con ocho condenados. Cuatro por el triple homicidio de carabineros ocurrido en Cañete en 2024, y cuatro por los delitos de asociación ilícita, hurto de madera y evasión de impuestos en una causa que involucra al werkén de la comunidad de Temucuicui, Mijael Carvones Queipul.

El homicidio de tres carabineros en Cañete fue uno de los crímenes más brutales en la historia del conflicto. Que cuatro de sus responsables estén hoy condenados y cumpliendo condena es el tipo de justicia que las víctimas de la zona esperaban desde hace años.

Comuneros en prisión preventiva por cobros de cuotas:

El Fiscal Jefe de Lautaro, Enrique Vásquez, detalló que tres comuneros quedaron en prisión preventiva, particularmente aquellos formalizados por el delito de extorsión: «Han obligado a abandonar los predios en algunos casos, en otros le han hecho exigencias económicas, solicitando por ejemplo el pago de 15 millones de pesos a una propietaria que estaba parcelando un fundo.»

Los cobros de cuotas eran el negocio más oscuro del conflicto mapuche: organizaciones que extorsionaban a agricultores y empresas forestales exigiéndoles dinero a cambio de no atacarlos. Durante años, las víctimas pagaban porque la alternativa era la quema. Hoy hay comuneros en prisión preventiva por esa práctica.

El Caso Lautaro en pleno juicio oral:

El juicio oral por el denominado «Caso Lautaro» comenzó en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco. Cinco comuneros mapuche enfrentan acusaciones por hechos ocurridos en 2022 en el fundo San Luis, ubicado en la comuna de Lautaro. Entre los acusados se encuentra Pelentaro Llaitul Pezoa, hijo de Héctor Llaitul.

El nombre Llaitul es sinónimo de la CAM. Que el hijo del líder histórico de la organización esté sentado en el banquillo de los acusados en un juicio oral es un hecho sin precedentes en décadas de conflicto.

Lo que advierten los expertos: calma no es victoria

La honestidad exige decir lo que los expertos también señalan. Los 19 días de silencio son una buena noticia, no una victoria definitiva.

La Multigremial de La Araucanía advirtió que la violencia en la Macrozona Sur no ha desaparecido y pidió mantener el Estado de Emergencia vigente en la zona. El documento recuerda hechos de alto impacto, como el asesinato de tres carabineros en Cañete en 2024 o el atentado contra la central Rucalhue en 2025, donde fueron destruidas más de 50 máquinas. Entre marzo de 2024 y marzo de 2026 se contabilizan más de 110 camiones quemados.

Las organizaciones violentistas no se disolvieron. La CAM, la WAM y la Resistencia Mapuche Malleco siguen operando. La diferencia es que hoy operan con más de sus líderes en prisión, más de sus militantes condenados y con un Estado que ha demostrado que llegará a buscarlos donde estén, incluso en Temucuicui a las 2 de la madrugada.

El balance: lo que el gobierno puede mostrar en la Macrozona Sur

IndicadorDato
Días consecutivos sin atentados19
Atentados en 2026 (enero-mayo)24
Condenados en 2026 por violencia rural+15
Comuneros en prisión preventiva por extorsión3
Vocero CAM sentenciado4 años y 1 día
Condenados por triple homicidio de Carabineros Cañete4
Reducción violencia vs. peak 202380%

Lo que dicen los agricultores y camioneros de la zona

La medida más importante de un cambio real en la Macrozona Sur no está en las estadísticas del gobierno. Está en lo que dice la gente que trabaja en esa tierra.

Transportistas que llevan años conduciendo de noche con miedo a una barricada están comenzando a hacer sus rutas con mayor tranquilidad. Agricultores que habían dejado de invertir en sus predios están revisando sus planes. Forestales que habían retirado maquinaria están volviendo a operar.

No es euforia. No es ingenuidad. Es la diferencia entre trabajar con miedo constante y trabajar con miedo reducido. Y esa diferencia, en una zona que lleva casi 30 años conviviendo con la violencia, es inmensa.

19 días sin atentados. Con condenas en los tribunales. Con líderes de la CAM en la cárcel. Con cobros de cuotas perseguidos judicialmente. Y con el Estado presente en el territorio de una manera que no se había visto en mucho tiempo.

No es el final del conflicto. Pero es el principio de algo diferente.

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