No es un número. Es una comparación histórica que deja sin argumentos a la oposición. En los primeros 100 días del gobierno de Kast, el SEA aprobó ambientalmente US$16.613 millones en proyectos de inversión. Boric logró US$6.299 millones en el mismo período. Piñera II, US$3.100 millones. Bachelet II, US$5.343 millones. Y en ingresos nuevos al sistema, los 89 proyectos por US$23.293 millones que entraron al SEIA en 100 días son también récord histórico. Es lo que ocurre cuando el Estado deja de ser el principal obstáculo para que Chile crezca.
El martes 9 de junio, el Presidente Kast hizo algo que ningún mandatario había hecho en 29 años de historia del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA): fue a visitarlo. No mandó a un subsecretario. No envió una carta. Fue en persona, se reunió con los funcionarios, recorrió las oficinas y les agradeció directamente el trabajo de los primeros meses.
Esa visita no fue casual ni protocolar. Fue el reconocimiento de que el SEA es hoy uno de los actores más importantes de la estrategia económica del gobierno. Y los números que ese servicio ha producido en 100 días justifican plenamente el gesto.
Los datos exactos: tres tipos de récord en un solo cuadro
La información publicada por La Tercera con datos del SEA al 19 de junio entrega el cuadro completo de los primeros 100 días:
Proyectos aprobados:
Desde que se inició la actual administración el 11 de marzo pasado y hasta el viernes 19 de junio, se han aprobado ambientalmente 85 iniciativas de inversión por un total de US$16.613 millones en las comisiones de evaluación ambiental de todo el país y por parte de la dirección ejecutiva del SEA en el caso de proyectos interregionales.
Proyectos ingresados:
En los 100 días de partida del Ejecutivo de Kast se han presentado a evaluación ambiental 89 proyectos por US$23.293 millones, lo que también es un récord en monto.
Empleos proyectados:
El SEA ha aprobado 72 proyectos por un total de US$16 mil millones, con una proyección de hasta 46.300 puestos de trabajo durante su ejecución.
Mayo, el mes más grande de la historia:
En el análisis mensual, mayo pasado anotó un máximo histórico de aprobaciones. Las comisiones de evaluación ambiental del país y la dirección ejecutiva del SEA visaron ambientalmente el mayor monto de inversión en un mes calendario desde que existe registro: US$13.962 millones, lo que supera en más de un 60% el último récord registrado en septiembre de 2025, mes en el que se aprobaron inversiones por US$8.688 millones.
El paralelo histórico que destruye el argumento opositor
El número más poderoso de toda esta historia no es el de Kast. Es la comparación:
La cifra de US$16.613 millones aprobada en los primeros 100 días del período de Kast marca un récord histórico y supera los montos alcanzados en el mismo lapso por los gobiernos de Boric (US$6.299 millones), Piñera II (US$3.100 millones) y Bachelet II (US$5.343 millones).
La tabla que la oposición no quiere ver:
| Gobierno | Inversión aprobada en 100 días |
|---|---|
| Kast | US$16.613 millones |
| Boric | US$6.299 millones |
| Bachelet II | US$5.343 millones |
| Piñera II | US$3.100 millones |
Kast aprobó en 100 días más del doble de lo que aprobó Boric. Más del triple de lo que aprobó Bachelet. Más de cinco veces lo que aprobó Piñera en su segundo gobierno.
Y en ingresos al sistema, la superioridad es aún más brutal. El monto de inversiones ingresadas al SEA durante el primer mes de Kast supera en 530% la cifra acumulada durante el mismo período del inicio del gobierno de Gabriel Boric, que totalizó US$3.111 millones. Es casi 15 veces lo registrado durante el primer mes del segundo mandato del expresidente Sebastián Piñera y 25 veces el monto en igual lapso del segundo gobierno de Michelle Bachelet.
25 veces más que Bachelet. 15 veces más que Piñera. 5 veces más que Boric. En el mismo período. Con el mismo SEIA. Con las mismas instituciones. Lo único que cambió fue la señal política del gobierno sobre si el Estado está del lado de la inversión o en contra de ella.
Los tres megaproyectos que mueven la aguja
Los números no son abstractos. Detrás de US$16.613 millones hay obras concretas que crearán empleo real en regiones específicas de Chile.
El Abra — US$7.500 millones:
La continuidad operacional de Minera El Abra, con una inversión de US$7.500 millones, busca integrar una planta concentradora y desalinización de agua. Es la mayor iniciativa del sector minero en décadas. La estadounidense Freeport McMoRan ingresó su proyecto a apenas una semana de que Kast asumiera. La señal era clara: este gobierno cambia las reglas del juego.
Aguas Marítimas — US$5.000 millones:
La iniciativa de desalación denominada «Aguas Marítimas» por US$5.000 millones representa el mayor monto de inversión aprobado en el período. El megaproyecto, impulsado por CRAMSA, recibió la luz verde ambiental a principios de mayo de 2026 tras cuatro años en tramitación. Cuatro años esperando autorización bajo el gobierno anterior. Cuatro semanas para obtenerla bajo el gobierno actual.
Expansión de Escondida — US$5.150 millones:
BHP ingresó su proyecto de expansión de Escondida a solo días del inicio del nuevo gobierno. La minera más grande de Chile apostó por la certeza jurídica que el nuevo gobierno prometía y no esperó ni una semana para demostrarlo.
El cambio que más importa: de 6 meses a 15 días
Más allá de los montos, hay un dato operacional que explica por qué los inversionistas volvieron a confiar en el sistema chileno de evaluación ambiental.
Se logró reducir los tiempos de dictación de resoluciones desde un promedio de seis meses a solo 15 días, fortaleciendo la certeza regulatoria, la eficiencia institucional y las condiciones para impulsar nuevas inversiones.
De 180 días a 15. Una reducción del 92% en el tiempo de respuesta del Estado. Eso es lo que produce la diferencia entre un gobierno que ve al SEIA como un guardián de trabas y uno que lo entiende como un instrumento de certeza jurídica.
El director ejecutivo del SEA, Arturo Farías, declaró: «El eje principal de nuestra gestión es la agilización de los procesos de evaluación, sin reducir su calidad, ni su rigor técnico. Nuestra meta es generar una disminución en los plazos de evaluación en un 30%. Estamos convencidos de que vamos en la línea correcta.»
El matiz es importante: más rápido no significa menos riguroso. Los estándares ambientales no cambiaron. Lo que cambió fue la disposición del Estado para procesar los proyectos con la urgencia que el país necesita.
Los proyectos que vienen: US$89.000 millones en el pipeline
Pero el mayor activo del gobierno no es lo que ya se aprobó. Es lo que viene.
Kast anunció en la Cuenta Pública que hay 389 proyectos en calificación ambiental que representan cerca de US$89 mil millones de inversión esperando luz verde. «Nuestra tarea es que esa inversión deje de esperar.»
US$89.000 millones en evaluación. Si una fracción significativa de ese pipeline se aprueba en los próximos meses, el impacto en empleo, en crecimiento y en la recaudación fiscal puede cambiar el cuadro económico completo del país.
También se han destrabado más de 50 proyectos que mantenían reclamaciones pendientes en el Comité de Ministros o en la dirección ejecutiva del SEA, involucrando inversiones cercanas a los US$15 mil millones. El Comité de Ministros sesionó en seis oportunidades y revisó 16 proyectos de inversión, permitiendo destrabar iniciativas por más de US$6.900 millones.
Por qué este récord importa más allá de los números
La inversión privada no llega por decreto. No se puede ordenar que los empresarios inviertan. Lo que sí se puede hacer es crear las condiciones para que quieran hacerlo: certeza jurídica, plazos predecibles, instituciones que funcionan y un gobierno que entiende que el crecimiento económico y la protección ambiental no son enemigos.
El biministro Daniel Mas explicó en el Congreso que «las señales dadas por este gobierno han generado una expectativa positiva que ha impulsado la confianza del sector minero.» Desde el sector privado, altos ejecutivos comentan que la actual administración ha dado señales tributarias y de permisos que se observan como una oportunidad para tramitar proyectos complejos.
La ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, fue precisa sobre el objetivo: «Tenemos la convicción de que esta tendencia, sin duda histórica, responde a la confianza que generamos como país y la institucionalidad robusta que tenemos. Estamos eliminando ineficiencias del proceso de manera seria, responsable, con instituciones sólidas y, por sobre todo, resguardando nuestros estándares ambientales.»
46.300 empleos proyectados. US$16.613 millones aprobados. US$23.293 millones ingresados. 85 proyectos con luz verde. Y US$89.000 millones en el pipeline esperando su turno.
Eso es lo que produce un Estado que deja de ser el principal obstáculo para que Chile crezca.