Este martes 28 de julio, Lima fue el centro político del continente. En el Congreso de la República del Perú, ante la mirada de una delegación internacional que incluyó al rey Felipe VI de España, al presidente argentino Javier Milei, al presidente uruguayo Yamandú Orsi y a los presidentes de Bolivia, Ecuador, Panamá, Paraguay y Chile, Keiko Fujimori se convirtió en la primera mujer elegida por voto popular como Presidenta del Perú. El hito es histórico: es la primera vez en la historia republicana peruana que el cargo más alto del país llega a una mujer por la vía democrática directa. Y es la cuarta vez que Fujimori lo intentaba.
Para el Presidente José Antonio Kast, la jornada en Lima fue mucho más que un acto protocolar. Fue una jornada de trabajo intenso con dos reuniones bilaterales que forman parte de la construcción del eje diplomático que Chile lleva desarrollando desde marzo.
La agenda en Torre Tagle: Fujimori y Colombia
La jornada del Presidente Kast comenzó a las 08:00 horas de Lima (09:00 en Chile) con una reunión de trabajo con el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, quien viaja a Lima en representación del presidente electo Abelardo De la Espriella, que asumirá el poder en Bogotá el 7 de agosto.
Restrepo llegó a Lima con una agenda propia: «¡Llegamos a Perú! Por delegación del presidente De la Espriella, acompañaremos a la presidenta electa Keiko Fujimori en su posesión. Pero también será una oportunidad para acercar a la Patria Milagro en temas de integración, inversión y comercio», escribió en redes sociales. La reunión con Kast se inscribió en ese mismo eje: con Colombia a semanas de su nuevo gobierno y con Chile como referente regional en materia de seguridad y cooperación, la bilateralidad entre ambos países entra en una fase de mayor densidad política.
A las 09:45 horas de Lima (10:45 en Chile), Kast se reunió con Fujimori en el Palacio de Torre Tagle — sede de la Cancillería peruana — antes de que ella asumiera formalmente el cargo. La agenda del encuentro abarcó seguridad, crimen organizado, migración y cooperación económica. Kast y Fujimori coincidieron en reforzar la coordinación frente al crimen organizado transnacional, el narcotráfico y la migración irregular, desafíos que ambos gobiernos comparten.
El contenido no sorprende: Chile y Perú comparten una frontera activa, mercados de trabajo integrados, creciente presencia del crimen organizado transnacional en ambos territorios y ahora dos gobiernos de derecha con agendas de seguridad alineadas. La incorporación de Perú al Acuerdo de Santiago contra el crimen organizado — que Chile lanzó y que ya firmaron Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay — es uno de los primeros pasos que el gobierno de Fujimori puede dar en su relación con el eje regional que Kast encabeza.
La ceremonia y el mapa político del continente
Tras el traspaso de mando en el Congreso peruano, Kast participó en el almuerzo ofrecido por Fujimori. La fotografía de la sala fue un resumen del estado político de América Latina en julio de 2026: el rey de España junto a presidentes de izquierda como Orsi y de centro como Paz, junto al ultraderechista Milei, junto al conservador Noboa y junto al propio Kast. La diversidad ideológica de los asistentes habla del peso institucional que tuvo la ceremonia — una inauguración presidencial que por primera vez en muchos años en Perú no tiene visos de interrupción anticipada, dado el respaldo parlamentario con el que Fujimori inicia su mandato.
La delegación chilena fue particularmente notable. Kast viajó acompañado por el expresidente Eduardo Frei, los exministros José Miguel Insulza y Hernán Larraín, y el alcalde de Santiago, Mario Desbordes. La presencia de Frei — expresidente DC, figura histórica de la centroizquierda chilena — en la delegación oficial del gobierno de Kast fue un gesto de unidad republicana que no pasó desapercibido en Lima. La misma lógica que llevó a Frei a La Moneda para los 200 años de la Presidencia lo llevó ahora a la capital peruana.
La dimensión histórica: el cuarto intento de Fujimori
Keiko Fujimori ganó la presidencia en su cuarto intento. Perdió en 2011 frente a Ollanta Humala, en 2016 frente a Pedro Pablo Kuczynski y en 2021 frente a Pedro Castillo. Este año, con Perú golpeado por la inestabilidad institucional de sucesivos cambios presidenciales — Castillo, Boluarte, el presidente de transición José María Balcázar — la ciudadanía peruana apostó por la candidata que más veces había intentado llegar al poder. La primera mujer electa presidenta de Perú. Hija de Alberto Fujimori, el mandatario que gobernó entre 1990 y 2000 y cayó en medio de escándalos de corrupción. La figura más controvertida de la política peruana moderna — y la que su país eligió para gobernar los próximos cinco años.
El regreso: de Lima a Copiapó en el mismo día
Al término del almuerzo oficial, Kast emprendió viaje de regreso a Chile para trasladarse directamente a Copiapó, donde encabezará la mesa técnica de la Región de Atacama en el contexto de la emergencia que enfrenta el país.
El detalle no es menor. El mismo Presidente que esta mañana se reunía con la nueva presidenta del Perú en Torre Tagle y almorzaba con el cuerpo diplomático de América Latina, esta tarde estará en Copiapó coordinando la respuesta al temporal que dejó 13 muertos, miles de damnificados y regiones aún aisladas. La diplomacia y la emergencia, en el mismo día. Así se gobierna.