Otra jornada de violencia en el Liceo Lastarria: 60 encapuchados, barricadas y bombas molotov contra Carabineros

El Liceo José Victorino Lastarria, en la comuna de Providencia, volvió a ser escenario de graves incidentes este lunes, luego de que cerca de 60 jóvenes protagonizaran barricadas y lanzaran artefactos incendiarios contra Carabineros en avenida Providencia. Los hechos comenzaron alrededor de las 9:30 horas, cuando un grupo de estudiantes —aparentemente del propio recinto— salió de forma anticipada de clases y bloqueó la calzada en dirección al oriente. Entre los participantes había jóvenes vestidos con overoles blancos y el rostro cubierto con máscaras.

El balance del operativo policial

Según informó el mayor Ignacio Ramírez, comisario subrogante de la 19ª Comisaría de Providencia, durante los desórdenes se lanzaron entre 15 y 20 artefactos incendiarios contra personal policial. Efectivos de Control de Orden Público (COP), incluyendo un carro lanzaaguas, debieron intervenir para despejar la vía y restablecer la circulación. Pese a la magnitud de los hechos, no se reportaron personas lesionadas ni detenidas en esta jornada específica; sin embargo, Carabineros incautó overoles, botellas y líquido acelerante tanto en el exterior como al interior del establecimiento. Las clases del liceo debieron ser suspendidas producto de los incidentes.

Un liceo que arrastra una historia reciente de violencia

Lo ocurrido ayer no es un hecho aislado. Se trata del episodio más reciente de una seguidilla que se ha repetido en este mismo establecimiento desde comienzos del año pasado. Solo en lo que va de 2026, el Lastarria ha registrado al menos tres eventos de similar magnitud. En marzo, un incendio provocado con bidones de bencina que alcanzó dependencias del recinto, coincidiendo con una alusión tardía al llamado «Día del joven combatiente»; en abril, un intento de ataque frustrado por los propios estudiantes y profesores, quienes retuvieron a golpes y con un extintor a dos menores de 13 y 15 años que ingresaron con bombas molotov; y ahora, en agosto, esta nueva jornada de barricadas y artefactos incendiarios.

«Silla musical de la violencia»: la explicación del alcalde Bellolio

El alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, ha sido una de las voces más insistentes en advertir sobre el patrón detrás de estos episodios. En una exposición ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, el jefe comunal describió lo que llamó una «verdadera silla musical de la violencia». Estudiantes expulsados de otros liceos por hechos graves que luego se agrupan para postular en conjunto a un nuevo establecimiento, replicando el mismo patrón de violencia. Bellolio también ha sostenido en más de una ocasión que existirían adultos coordinando a los menores involucrados, citando el testimonio de uno de los jóvenes detenidos en abril, quien habría declarado que le pagaron por participar en los desórdenes.

Un modus operandi que se repite

Las autoridades han identificado un patrón operativo similar en la mayoría de estos episodios. Los encapuchados ingresan en grupo a los baños o camarines del establecimiento para cambiarse de ropa y ponerse los overoles blancos, dificultando así su identificación posterior por parte de Carabineros y la propia comunidad escolar. Ese mismo modus operandi ha sido documentado en otros liceos emblemáticos de Santiago, como el Internado Nacional Barros Arana y el Instituto Nacional, en un fenómeno que las autoridades regionales han vinculado a grupos organizados de la extrema izquierda.

Un contexto legislativo que ya está en marcha

Estos hechos reiterados de violencia escolar se enmarcan, además, en el debate legislativo en curso sobre la Ley Escuelas Protegidas, promulgada semanas atrás y que ya reportamos en esta cobertura, la cual entrega nuevas facultades a los establecimientos para revisar mochilas y otorga a los docentes mayor capacidad de acción inmediata frente a hechos que alteren el orden en la sala de clases. El propio Bellolio ha planteado ante el Congreso la necesidad de reforzar aún más esas herramientas, incluyendo la incorporación de perros detectores de elementos acelerantes en los establecimientos educacionales.

Lo que viene

Con este nuevo episodio, el Liceo Lastarria vuelve a instalar en la agenda pública la discusión sobre la efectividad de las medidas ya implementadas para contener la violencia en los establecimientos emblemáticos de la Región Metropolitana. Resta conocer si la investigación de Carabineros logra identificar a los responsables de los hechos de ayer, y si el municipio de Providencia —que en episodios anteriores ha presentado querellas criminales contra los estudiantes detenidos— adopta una acción judicial similar en este nuevo caso.

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