El Presidente José Antonio Kast, acompañado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, promulgó este miércoles la ley que amplía el Subsidio a la Tasa de Interés Hipotecaria y la garantía estatal Fogaes, elevando de 4.000 a 6.000 UF el valor máximo de las viviendas que pueden acceder a este beneficio estatal. «Queremos que Chile sea un país de propietarios, no de arrendatarios», afirmó el Mandatario durante la ceremonia.
Una ley que llega para reactivar la construcción
La normativa, publicada en el Diario Oficial el pasado lunes 17 de agosto, extiende y fortalece el subsidio a la tasa de interés de los créditos hipotecarios y la garantía Fogaes para la compra de primera y segunda vivienda. El objetivo declarado por el Gobierno es doble: por un lado, seguir apoyando a las familias en el acceso a la vivienda propia, y por otro, contribuir a la reactivación del sector construcción y del empleo, uno de los rubros más golpeados durante los últimos años por la caída en las ventas inmobiliarias.
Durante su intervención, Kast recurrió a una imagen sencilla para explicar el sentido de la medida: «Cuando uno no es experto en economía y quiere saber cómo a un país le está yendo bien, debe mirar las grúas, y mientras más grúas, hay más trabajo y desarrollo. Por eso queremos que haya más grúas».
Los números de la ampliación
El ministro Quiroz detalló el alcance concreto de la ley: «Esta ley permite ampliar los subsidios existentes para estos efectos en 30.000 cupos, de los 50.000 que había pasamos a 80.000; pero además apuntamos un poquito más arriba, a la vivienda de 6.000 UF». El secretario de Estado recordó que aproximadamente el 90% de las viviendas que se venden en Chile están dentro de ese rango de precio, por lo que «estamos cubriendo el 90% del universo. Esperamos que esta medida tenga un efecto muy rápido sobre las ventas». Quiroz adelantó además que «se vienen cambios en el mercado de capitales, que es el corazón que permite resolver todos estos problemas».
El problema que busca resolver: un stock que no baja
La promulgación llega en un momento en que el mercado inmobiliario arrastra un stock de más de 99.613 viviendas nuevas sin vender a nivel nacional, de las cuales un 89,4% corresponde a propiedades de un valor inferior a 6.000 UF, es decir, exactamente el segmento que ahora queda cubierto por la ley. A eso se suman 170.000 viviendas con permisos de edificación ya aprobados, lo que —según el Gobierno— refuerza el potencial de esta política para reactivar la oferta habitacional que hoy permanece congelada.
Un respaldo político en medio de otro frente
La ceremonia de promulgación tuvo, además, un componente político no menor. Kast abrió su intervención respaldando públicamente al ministro Quiroz, luego de que un día antes el Tribunal Constitucional rechazara declarar inconstitucional el artículo de la ley de reconstrucción nacional que establece la reconexión gratuita de servicios básicos en zonas de catástrofe, incluso para clientes con deudas pendientes. Ese fallo había significado un traspié para Quiroz, quien impulsó el requerimiento ante el TC en una posición que lo enfrentó internamente al biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado. «Saludo también al ministro de Hacienda, que ha tenido mucho trabajo en estos meses y nos ha dado muy buenas noticias, más allá de los titulares de los diarios, de los ruidos», señaló el Mandatario, en un gesto de respaldo explícito a su secretario de Estado.
El camino legislativo de la ley
Esta ampliación del subsidio hipotecario y el Fogaes había sido presentada como proyecto de ley por los ministerios de Hacienda y Vivienda a comienzos de agosto, y completó su tramitación en el Congreso en apenas una semana, con respaldo unánime en todas sus etapas: 139 votos a favor en la Cámara de Diputadas y Diputados, y 33 en el Senado. La iniciativa también extiende la vigencia del programa por doce meses, hasta el 31 de mayo de 2028, evitando que el beneficio se agotara en septiembre de este año, como habían advertido desde Hacienda antes de su aprobación.
El eslogan que enmarca la agenda habitacional del Gobierno
La frase con la que Kast cerró su intervención —»queremos que Chile sea un país de propietarios, no de arrendatarios»— no es nueva: la usó por primera vez en su Cuenta Pública del 1 de junio, al anunciar la creación del Subsidio DS1 Tramo 4, que amplió a 4.000 UF el tope de otro programa habitacional orientado a la clase media. Su repetición hoy, en el contexto de una ley que empuja ese mismo tope hasta 6.000 UF, confirma que se trata del sello con el que el Gobierno busca identificar el conjunto de su política de vivienda de cara a lo que resta de su mandato.