Empate técnico en Brasil: la última encuesta Datafolha muestra a Lula y Flávio Bolsonaro cada vez más cerca

A poco más de un mes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, programada para el 4 de octubre, la ventaja del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) frente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro (PL), se ha vuelto cada vez más frágil. La última encuesta del instituto Datafolha, divulgada el jueves 3 de septiembre, ubica a Lula con 46% de las intenciones de voto en un escenario simulado de segunda vuelta, frente a un 44% de Flávio Bolsonaro, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error del estudio y que configura, en la práctica, un empate técnico.

Una ventaja que se sigue achicando

El resultado representa una nueva caída respecto de la medición anterior, divulgada el 21 de agosto, cuando Lula marcaba 47% frente a un 43% de Flávio, una diferencia de cuatro puntos que ya estaba en el límite del margen de error. La tendencia confirma un patrón que se viene observando desde comienzos de año. En marzo, una encuesta de Datafolha ya mostraba un resultado casi idéntico —46% para Lula y 43% para Flávio—, lo que indica que la contienda se ha mantenido extremadamente reñida durante meses, sin que el oficialismo logre consolidar una ventaja sólida sobre el candidato de la familia Bolsonaro.

La primera vuelta

En el escenario de primera vuelta, Lula mantiene el liderazgo con 38% de las intenciones de voto, seguido por Flávio Bolsonaro, que se ubica entre el 32% y el 33% según el corte específico de la encuesta. Uno de los datos más llamativos de este sondeo es el fuerte crecimiento del candidato Augusto Cury (Avante), que saltó de 2% a 8% de intención de voto, mientras que otros aspirantes como Ronaldo Caiado (PSD) y Renan Santos (Missão) retrocedieron levemente, a 4% y 3% respectivamente.

Otros escenarios de segunda vuelta

Datafolha también testeó otros posibles cruces para la segunda vuelta. Frente a Ronaldo Caiado (PSD), Lula obtiene 46% contra 41% del exgobernador de Goiás. Contra Romeu Zema (Novo), la ventaja de Lula se amplía a 48% frente a 39%. Y ante Renan Santos (Missão), coordinador del Movimiento Brasil Libre (MBL), Lula alcanza 47% frente a un 38%. En todos estos escenarios alternativos, la ventaja de Lula es considerablemente mayor que la que registra específicamente frente a Flávio Bolsonaro, lo que confirma que el hijo del expresidente es, por lejos, el rival más competitivo para el actual mandatario.

Un electorado ya decidido

La encuesta, que consultó a 2.002 electores en 125 municipios entre el 1 y el 2 de septiembre —con un margen de error de dos puntos porcentuales y un 95% de nivel de confianza—, muestra además un electorado con posiciones bastante consolidadas: un 71% de los consultados afirmó tener completamente decidido su voto, mientras que un 28% admitió que aún podría cambiar de opinión antes de las elecciones.

En materia de rechazo, las cifras son igualmente parejas: un 47% de los encuestados aseguró que no votaría bajo ninguna circunstancia por Flávio Bolsonaro, mientras que el rechazo hacia Lula se ubicó en un 45%, otro empate técnico que refleja la fuerte polarización del electorado brasileño de cara a esta elección.

El contexto detrás de la candidatura de Flávio

La candidatura de Flávio Bolsonaro, de 44 años, ha ganado fuerza significativa desde que su nombre fue impulsado en diciembre pasado por su propio padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien actualmente se encuentra en prisión. Con Jair inhabilitado para competir, su hijo mayor se transformó en el abanderado de facto del bolsonarismo para esta elección, capitalizando el respaldo de la base electoral de su padre y consolidándose progresivamente como el principal desafiante de Lula, quien a sus 80 años busca un cuarto mandato presidencial.

Un dato adicional: el debate que no hubo

Según reportó el medio argentino Perfil, tanto Lula como Flávio Bolsonaro optaron por evitar participar en un debate presidencial en la etapa reciente de la campaña, una decisión que —según ese mismo análisis— permitió que Renan Santos ganara protagonismo mediático en el tramo final antes de la primera vuelta.

Lo que viene

Con la primera vuelta fijada para el 4 de octubre, y una eventual segunda vuelta el 25 de octubre en caso de que ningún candidato supere la mitad de los votos válidos, la contienda entre Lula y Flávio Bolsonaro se perfila como una de las más estrechas de los últimos ciclos electorales en Brasil, en un escenario que —a diferencia de elecciones anteriores, donde Lula solía mantener ventajas de doble dígito frente a la familia Bolsonaro— hoy se resuelve dentro del margen de error de las encuestas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *