El mundo se moviliza por Venezuela: Kast llamó a Delcy Rodríguez y Chile envía ayuda humanitaria tras el peor terremoto del país en más de un siglo

Venezuela vive desde la noche del miércoles 24 de junio la peor catástrofe sísmica que ha enfrentado en más de un siglo. Dos terremotos consecutivos sacudieron el país con apenas 40 segundos de diferencia: el primero de magnitud 7,2 y el segundo de 7,5, el más fuerte registrado en Venezuela en más de cien años. Al amanecer de este jueves, la presidenta encargada Delcy Rodríguez confirmó al menos 164 personas fallecidas y 971 heridas, con la advertencia de que la cifra podría seguir aumentando a medida que avanzan las labores de rescate.

Pero junto a las imágenes de destrucción, el mundo respondió con una velocidad y una amplitud de solidaridad que pocas veces se ve en la región.

Kast llamó a Delcy Rodríguez, y Chile actúa

El Presidente José Antonio Kast habló este jueves directamente con la presidenta encargada de Venezuela para transmitirle la solidaridad de Chile en los difíciles momentos que enfrenta el pueblo venezolano, e informó que se está gestionando el envío de ayuda humanitaria urgente y el despliegue de equipos de rescate para enfrentar la emergencia.

El gesto tiene un peso diplomático relevante. Chile y Venezuela han mantenido posiciones políticas distantes durante años. Que el gobierno de Kast sea uno de los primeros en llamar y comprometer ayuda concreta es una señal de que ante las tragedias humanas, la solidaridad no tiene color político.

La magnitud de lo que ocurrió

El epicentro se ubicó frente a la costa caribeña, al oeste de Morón, a 13 kilómetros de profundidad, y el sismo se sintió también en Colombia, Curazao y Aruba, donde se activaron alertas de tsunami. En Caracas, decenas de edificios colapsaron, siendo el estado costero de La Guaira el más afectado y declarado zona de desastre. El aeropuerto internacional Simón Bolívar cerró por daños en su infraestructura, las clases fueron suspendidas en todo el país por una semana y se cortó el suministro de gas en los edificios afectados como medida preventiva.

Los terremotos llegaron a sumarse a una situación humanitaria que ya era de por sí dramática: la ONU estimaba que antes del sismo había 7,9 millones de personas necesitadas de ayuda en Venezuela. El desafío de la reconstrucción es, por lo tanto, doble.

EE.UU., Qatar y una ola de solidaridad sin precedentes

El presidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar, y desplegó equipos de búsqueda y rescate del condado de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles. También llegarán equipos desde República Dominicana, El Salvador, México y Qatar.

El Gobierno venezolano agradeció públicamente las muestras de solidaridad procedentes de países tan diversos como Estados Unidos, Brasil, México, Colombia, Reino Unido, Turquía, Qatar, Jordania, Panamá, Cuba y Nicaragua. El Salvador comprometió 300 rescatistas y paramédicos junto a 50 toneladas de equipos y medicamentos. La ONU declaró estar completamente movilizada y calificó la situación como un esfuerzo colectivo masivo urgente e impostergable.

Venezuela también creó un fondo de 200 millones de dólares para la reconstrucción del país.

Una tragedia que une lo que la política divide

Lo que está ocurriendo en Venezuela en estas horas tiene algo de inusual: gobiernos de distinto signo político de la región, Europa y Oriente Próximo han anunciado el envío de ayuda, abriendo un inusual espacio de cooperación diplomática en América Latina en torno a una emergencia humanitaria de enormes dimensiones.

Milei extendió «la mano en solidaridad al pueblo venezolano más allá de las diferencias entre gobiernos». Noboa envió ayuda inmediata declarando que «la humanidad siempre debe regir la actuación de un mandatario». Kast llamó personalmente y comprometió equipos de rescate. El papa León XIV anunció ayuda millonaria desde el Vaticano.

En medio de la destrucción, Venezuela no está sola. Y esa es la noticia más importante de este jueves.

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