Emiratos Árabes llegó a La Moneda con 22 inversionistas — y Chile es el único país de América del Sur que tiene un acuerdo estratégico con el Golfo Pérsico

El jueves 2 de julio, horas después de aterrizar de regreso en Santiago tras su gira por Paraguay y Uruguay, el Presidente José Antonio Kast recibió en el Palacio de La Moneda al ministro de Comercio Exterior de Emiratos Árabes Unidos, Thani bin Ahmed Al Zeyoudi, en una reunión de trabajo que contó con la presencia de la ministra de Energía, Ximena Rincón, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, y el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres. Un día antes, el propio canciller Francisco Pérez Mackenna había sostenido una reunión bilateral con Al Zeyoudi en la Cancillería. Cuatro integrantes del gabinete para recibir a una delegación extranjera es una señal política en sí misma: el gobierno de Kast está apostando fuerte por el Golfo Pérsico.

Por qué Emiratos Árabes importa — y por qué Chile los necesita

Emiratos Árabes Unidos no es un socio comercial más. Es uno de los principales fondos soberanos del mundo — a través de ADIA, ADQ y Mubadala — con capacidad de desplegar decenas de miles de millones de dólares en inversión productiva en distintos sectores. En los últimos cinco años, esos fondos han invertido activamente en minería crítica, energía renovable, puertos, logística e infraestructura en América Latina, con posiciones en Brasil, Argentina y Perú.

Chile tenía una ventaja que ningún otro país sudamericano tiene: en 2025 entró en vigor el Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) entre Chile y Emiratos Árabes, el primero que ese país suscribió con una nación de América Latina. Ese acuerdo no es solo un tratado de libre comercio — es una plataforma de acceso preferencial que permite a los inversores emiratíes operar en Chile con reglas predecibles y beneficios arancelarios que sus competidores regionales no tienen.

Los resultados ya son visibles. En el primer año de vigencia del CEPA, el comercio bilateral entre Chile y Emiratos creció un 38%, para totalizar USD 320,7 millones. El comercio no petrolero subió 45,6%, alcanzando USD 392,6 millones. Son cifras que Al Zeyoudi destacó personalmente durante la visita como evidencia de que el acuerdo está funcionando.

Lo que trajo la delegación: 22 ejecutivos, cinco sectores clave

Al Zeyoudi no llegó solo a Santiago. Lo acompañó una delegación de 22 altos ejecutivos e inversionistas de sectores estratégicos: infraestructura, puertos, energía, tecnología, banca, inversiones y agronegocios. La visita se articuló como parte de las «Jornadas Comerciales de EAU», una gira de ocho días por cinco países latinoamericanos, que Chile organizó en conjunto con la SUBREI, ProChile e InvestChile.

En la mesa redonda convocada por la Sofofa participaron cerca de 50 altos ejecutivos de ambos países. Los emiratíes expresaron interés específico en cuatro áreas donde Chile tiene ventaja comparativa evidente: minerales críticos — especialmente litio y cobre — energía renovable, infraestructura portuaria y logística. Las reuniones bilaterales focalizadas reunieron a los inversionistas del Golfo con empresas chilenas de esos sectores, bajo la coordinación del Comité Internacional de Sofofa, presidido por Charles Kimber (Arauco).

El mensaje de Al Zeyoudi al cierre de la jornada fue directo: el CEPA representa una plataforma para que ambos países actúen como puentes de acceso recíprocos — Chile hacia Sudamérica, Emiratos hacia el Medio Oriente y Asia. «Esta asociación estratégica es clave para fomentar la prosperidad sostenible en ambos países», declaró el ministro emiratí.

El contexto: Chile como plataforma regional

La visita de Emiratos no es un hecho aislado. Se inserta en una estrategia deliberada del gobierno de Kast para diversificar los socios de inversión de Chile más allá del eje tradicional Asia-Pacífico y Europa. La gira de la semana pasada a Paraguay y Uruguay sirvió para sumar países al Acuerdo de Santiago contra el crimen organizado y para mostrar a los mercados que Chile tiene un gobierno que cumple compromisos. La reunión con Emiratos, al día siguiente del regreso, enviaba un segundo mensaje: el país también está abierto al capital del Golfo y tiene las condiciones institucionales para recibirlo.

Esa combinación de seguridad jurídica, acuerdo CEPA vigente y recursos naturales estratégicos es exactamente lo que los fondos soberanos emiratíes buscan cuando evalúan dónde invertir a largo plazo. El interés de Mubadala en el litio latinoamericano, y el de ADQ en puertos y logística en el Pacífico, son señales de hacia dónde puede ir la relación bilateral si se consolidan los acuerdos que están en conversación.

La presidenta de la Sofofa, Rosario Navarro, resumió el momento: «Esta es ya la segunda visita del ministro de Comercio Exterior de EAU a nuestro gremio. Esperamos pronto establecer el Consejo Empresarial Chile-Emiratos Árabes Unidos, para tener una plataforma funcional para fortalecer los vínculos económicos y ofrecer oportunidades de negocios para nuestras empresas».

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