El lunes 6 de julio, el Diario Financiero publicó el primer informe encargado por Bernardo Fontaine desde que asumió la presidencia del directorio de Codelco en mayo de 2026, designado por el Presidente José Antonio Kast. El documento, elaborado por la Gerencia de Contabilidad de la propia empresa y fechado en junio de 2026, es devastador: cuatro años de deterioro sostenido en los principales indicadores financieros de la empresa más importante de Chile, en un período en que el precio del cobre subió un 30% y la oportunidad era inigualable.
La paradoja que lo explica todo
La cifra central del informe es la que lo dice todo con una sola frase. Entre 2022 y 2025 — el período completo del gobierno de Gabriel Boric, con Máximo Pacheco al frente del directorio de la cuprífera — Codelco transfirió al Estado de Chile US$7.039 millones en aportes. Al mismo tiempo, su deuda aumentó en US$8.734 millones.
Un director de la corporación lo resumió en el propio informe con una claridad que no deja espacio para la ambigüedad: «Lo que entrega la empresa al Fisco se está financiando con deuda». En otras palabras, Codelco no le pagó al Estado con sus ganancias. Le pagó con plata prestada.
Los números del deterioro
El informe de Fontaine analiza ocho años de flujos de caja, pero pone el foco en los últimos cuatro. Las cifras son de una magnitud que no admite eufemismos.
La deuda bruta de Codelco cerró 2025 en US$26.328 millones — un aumento del 50% respecto a los US$17.594 millones de 2021, con un incremento promedio anual de US$2.800 millones. Durante el mismo período las utilidades acumuladas apenas llegaron a US$626 millones. Eso significa que la empresa se endeudó en el equivalente a 14 veces las ganancias que obtuvo. En 2023 directamente registró pérdidas de US$375 millones.
El costo del endeudamiento también se disparó: en 2025 Codelco pagó US$1.127 millones solo en intereses — casi el doble de lo que pagaba en 2018. Esa cifra, por sí sola, superó ampliamente la utilidad de US$416 millones que la empresa registró ese año. En términos prácticos, Codelco gastó más en pagar intereses de deuda que lo que ganó produciendo cobre.
Y la producción no mejoró pese a la inversión. La producción promedio anual entre 2022 y 2025 fue un 16% inferior a la del período anterior, a pesar de que entre 2018 y 2025 la empresa invirtió cerca de US$32.000 millones. Las inversiones aumentaron un 35% en el período Pacheco, llegando a un promedio de US$4.600 millones anuales, pero el informe es lapidario en su conclusión: los proyectos estructurales «no han cumplido con lo proyectado en cuanto a tiempo y desempeño». Casi toda la caja generada por la operación se destinó a pagar esas inversiones e intereses, generando flujos de caja negativos promedio de US$2.700 millones anuales durante los últimos tres años.
Para rematar el cuadro, los aportes al Estado del período Boric — los US$7.039 millones — son un 43% inferiores a lo que Codelco transfirió al Fisco en el período 2018-2021. Menos plata al Estado, más deuda. Con el precio del cobre 30% más alto.
Bloomberg llama a la situación «precaria»
La gravedad del cuadro no pasó desapercibida internacionalmente. Bloomberg publicó esta semana un duro análisis sobre Codelco, calificando su situación como «precaria» y advirtiendo que la estatal «corre el riesgo de perderse gran parte del histórico aumento del consumo de cobre» en un momento en que la demanda global por el mineral está en máximos históricos impulsada por la transición energética. Chile, que llegó a representar más de un tercio del suministro mundial de cobre, hoy representa menos de una cuarta parte. Y en el centro de ese retroceso aparece Codelco, que esta semana perdió además el liderazgo mundial en producción ante la privada BHP.
Lo que dijo el gobierno de Kast en la Junta de Accionistas
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, fue el más directo al describir lo que el gobierno encontró cuando llegó a La Moneda: «La empresa necesitaba conducción, control y transparencia. Lo que encontramos fue desorden, opacidad y una gestión que no estuvo a la altura de la responsabilidad histórica de Codelco».
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, fue igualmente contundente durante la Junta de Accionistas, donde interpeló directamente a Pacheco con una pregunta que quedó sin respuesta satisfactoria: «¿No hay ninguna crítica? ¿La administración no se hace ninguna crítica de nada? ¿Comparte este autoelogio completamente el directorio?».
La cena en casa de Tironi
El contraste entre la magnitud del deterioro documentado y la respuesta del mundo político que administró ese período es difícil de ignorar. Semanas antes de que se conociera el informe, el 5 de junio de 2026, el expresidente Gabriel Boric organizó junto al sociólogo Eugenio Tironi una cena privada de camaradería en honor a Máximo Pacheco en la casa del propio Tironi en Providencia. Asistieron figuras como el exsenador Ricardo Lagos Weber y el economista Ricardo Solari, entre otros cercanos. Fue una reunión de amigos, pero también un gesto político de respaldo explícito al presidente del directorio saliente, en medio de las críticas que marcaron sus últimas semanas en la empresa.
El mismo Boric que recibió a Pacheco como primer invitado en su nueva oficina en Bellavista 77 tras dejar La Moneda, al que Pacheco le entregó personalmente una copia de la Memoria 2025 de Codelco. El mismo Kast que Pacheco intentó sin éxito conseguir una reunión y que terminó enviándole la memoria por correo. Las prioridades políticas de cada uno, reveladas en un solo gesto.
Lo que viene: Fontaine y el nuevo CEO
El informe de Fontaine no es un ejercicio académico. Su propósito explícito es servir de línea de base para el plan estratégico que desarrollará Jorge Gómez, quien asume como director ejecutivo de Codelco el lunes 13 de julio. La tarea que le espera es clara: revertir flujos de caja negativos, reducir una deuda que en 2025 pagó más en intereses que las ganancias que generó y volver a hacer de Codelco la empresa que le debe ser al país. El desafío ya no es, dice el informe, invertir más, es hacer que las inversiones ya realizadas por US$32.000 millones entreguen finalmente el retorno que prometieron.