Un nuevo triunfo legislativo para el Gobierno
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este lunes los tres vetos supresivos que el Presidente José Antonio Kast presentó al proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social —la megarreforma—, despachando las observaciones presidenciales al Senado. Se trata de un nuevo respaldo legislativo para La Moneda, que logró eliminar tres disposiciones que la oposición había incorporado durante la tramitación del proyecto, gracias a votos descolgados de parlamentarios oficialistas en instancias previas.
Qué eliminan exactamente los tres vetos
Las observaciones del Ejecutivo, de carácter supresivo, apuntaron a retirar del texto final tres normas específicas: la prohibición absoluta del anatocismo —es decir, el cobro de intereses sobre intereses—, el llamado derecho al olvido financiero por deudas, y los ajustes que buscaban garantizar el pago a 30 días a las pequeñas y medianas empresas. El tercer veto, referido específicamente al pago a 30 días para las pymes, fue aprobado por 74 votos a favor, 50 en contra y 22 abstenciones, un resultado que refleja el respaldo mayoritario, aunque no unánime, que logró reunir el Ejecutivo.
La defensa del Gobierno: evitar desvirtuar el objetivo del proyecto
Quienes respaldaron los vetos coincidieron en un mismo argumento de fondo. La megarreforma no podía convertirse en un vehículo para incorporar normas ajenas a su propósito original. El diputado Agustín Romero, republicano y presidente de la Comisión de Hacienda que había recomendado la aprobación de los vetos, fue categórico: «este proyecto de ley busca reconstrucción de zonas destruidas, incentivar el empleo, obviamente la inversión y el crecimiento económico, y no podemos convertirlo en un vehículo para incorporar normas ajenas a sus ideas matrices y que además puedan terminar perjudicando a los chilenos».
La diputada Flor Weisse (UDI) fue en la misma línea, poniendo el acento en el riesgo para el sistema financiero: «yo respaldo los tres vetos presidenciales, porque buscan corregir aspectos de la Ley de Reconstrucción que podrían dificultar su aplicación y, sobre todo, agilizar una respuesta que las familias afectadas necesitan con urgencia», señaló, agregando que las disposiciones eliminadas podrían «rigidizar el mercado financiero» y encarecer el costo del crédito. El diputado Tomás Kast (Evópoli) reforzó ese argumento, sosteniendo que durante la tramitación «se incorporaron normas que desvirtuaban el objetivo del proyecto».
La respuesta del ministro de Hacienda
Tras conocerse el resultado, el ministro Jorge Quiroz valoró la votación y sostuvo que, con las correcciones aprobadas, el texto de la Ley de Reconstrucción queda «perfeccionado», a la espera de completar su tramitación definitiva.
La crítica de la oposición: «nuevamente no fueron escuchados»
Desde la vereda contraria, la reacción fue de fuerte rechazo. La diputada Carolina Tello (FA) fue enfática en su cuestionamiento: «no podemos aprobar estos vetos, por cierto, porque no solo benefician a los superricos, sino que lo poco que se había podido equilibrar respecto a todas las personas que vivimos en este país, de las regiones que necesitan reconstrucción, de las pequeñas empresas y de las familias, nuevamente no fueron escuchados». El diputado Héctor Ulloa (PPD) también cuestionó la decisión, señalando que existen «límites éticos» que, a su juicio, no debieran cruzarse en este tipo de correcciones legislativas.
El camino recorrido: de la Comisión a la Sala
La votación de este lunes fue la culminación de un proceso que comenzó el miércoles pasado, cuando la Comisión de Hacienda de la Cámara —también presidida por Romero— recomendó aprobar los tres vetos por 10 votos a favor y 3 en contra, con el respaldo de UDI, RN, republicanos y libertarios, sumado a los votos de Priscilla Castillo (DC) y Juan Marcelo Valenzuela (PDG). En esa instancia, los votos de rechazo correspondieron a Boris Barrera (PC), Carlos Bianchi (independiente-PPD) y Daniel Manouchehri (PS, quien participó en reemplazo del diputado Jorge Brito, del Frente Amplio).
Lo que viene: el Senado y el frente pendiente en el TC
Con la aprobación en la Cámara, el proyecto aún no queda listo para su promulgación. Las tres observaciones presidenciales deberán ser revisadas ahora por el Senado, cuya Sala tiene previsto votarlas este miércoles. A eso se suma que la megarreforma mantiene abierto un frente adicional: los requerimientos presentados por la oposición ante el Tribunal Constitucional, que continúa revisando los artículos del proyecto que aún están bajo litigio.
Lo que viene
Con el trámite en la Cámara ya superado, el foco de esta semana estará puesto en la votación del Senado del miércoles, paso que el Gobierno espera sortear con el mismo respaldo mayoritario logrado hasta ahora. De aprobarse también en la Cámara Alta, la megarreforma quedará un paso más cerca de su promulgación definitiva, aunque su destino final seguirá condicionado a la resolución pendiente del Tribunal Constitucional.