Ejército y Armada despliegan ejercicios en la zona Austral en medio de tensión diplomática con Argentina

Una nueva controversia diplomática entre Chile y Argentina por la soberanía del Estrecho de Magallanes coincide esta semana con el despliegue de ejercicios militares del Ejército y la Armada de Chile en la zona más austral del país, actividades que las propias Fuerzas Armadas han precisado que corresponden a una planificación anual y no a una respuesta directa a la polémica.

El origen de la tensión

La controversia se originó el domingo 23 de agosto, cuando el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, se refirió a la zona austral en una entrevista para el programa de YouTube «La Fábrica del Podcast»: «Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía. Hay que mantener ahí, hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica Atlántico-Pacífico (…) eso te puede alertar un montón de cosas», señaló el militar, aunque calificó como «excelente» la relación militar con Chile.

Las declaraciones generaron una reacción inmediata y transversal en Chile. El canciller Francisco Pérez Mackenna, que se encontraba en una visita oficial a Vietnam, respondió con firmeza: «La soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutible, y se funda en los tratados de 1881 y 1984, suscritos por ambos países». El ministro añadió un «severo llamado a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y no confundir a sus ciudadanos», subrayando que «el Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno».

Una molestia que cruzó el espectro político

El ministro del Interior, Claudio Alvarado, se sumó al reclamo: «Obviamente que no nos parece bien, porque el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutiblemente chileno (…) nos llama la atención que se levanten cada cierto tiempo este tipo de declaraciones, porque aquí no hay nada que discutir respecto a la soberanía y respecto a quién corresponde». La molestia no se limitó al oficialismo: legisladores socialistas, del PPD y del Frente Amplio también criticaron los dichos de Valverde y exigieron una posición pública y firme del Ejecutivo, en lo que constituyó una reacción prácticamente unánime del mundo político chileno.

Como resultado de esta presión transversal, la Cancillería confirmó este lunes que enviará una nota de protesta formal a su contraparte argentina por las declaraciones del militar.

La respuesta de Argentina

Del lado argentino, el Gobierno buscó desactivar la controversia. En un comunicado, la Cancillería trasandina evitó mencionar directamente a Valverde y reiteró que «la posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984», instrumentos que, según el texto, «rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina». Hasta el cierre de esta nota, no se conoció una aclaración institucional específica de la Fuerza Aérea Argentina sobre el alcance que Valverde quiso darle a sus declaraciones.

Los ejercicios militares en el sur de Chile

En paralelo a esta tensión diplomática, unidades del Ejército y la Armada de Chile se encuentran desplegadas desde la semana pasada, y hasta la próxima, en la zona más austral del país, con Punta Arenas como uno de los principales puntos de llegada. El Ejército desarrolla el ejercicio anual «Jaukén» —palabra que significa «fuego» en idioma selknam—, que contempla operaciones terrestres y despliegue de unidades de artillería en tierra austral. El teniente coronel Pablo Sarayo, comandante del Batallón de Infantería del Regimiento N°6 Chacabuco, a cargo del ejercicio, explicó que «nuestra participación en el Jaukén es de suma importancia, puesto que nos posibilitará proyectar el poder de combate desde el centro sur hasta tierras australes». Parte del contingente llegó a la zona de operaciones a bordo de una embarcación de la Armada.

Por su parte, la Armada desplegó el domingo una Fuerza de Tarea Anfibia en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que reúne medios de superficie, submarinos, Aviación Naval, Infantería de Marina y Fuerzas Especiales, articulados bajo el Comando de Operaciones Navales, para realizar patrullaje, vigilancia y control del tráfico marítimo en el extremo austral. A ello se suma la llegada del buque Sargento Aldea, tras navegaciones por los canales de la zona austral y pruebas de equipamiento a temperaturas extremas.

Fuentes de las Fuerzas Armadas consultadas por la prensa fueron enfáticas en señalar que se trata de un despliegue que se realiza todos los años y que fue programado con amplia anticipación, sin que exista evidencia de que su ejecución en este momento específico guarde relación con las declaraciones del brigadier Valverde.

Cooperación militar que continúa pese a la controversia

Uno de los elementos que revela la complejidad de la relación bilateral es que, en medio de esta tensión, las Armadas de ambos países se encuentran concluyendo el ejercicio naval conjunto «Viekarén», enfocado en operaciones de búsqueda, rescate y salvamento marítimo en el Canal de Beagle. Del lado argentino, la participación en este ejercicio fue autorizada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (717/2026), firmado el 5 de agosto, ante la falta de tratamiento legislativo del Plan Anual de Ejercicios Combinados en el Congreso trasandino.

Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio de Defensa de Chile no se había pronunciado formalmente sobre la coincidencia entre los ejercicios militares y la controversia diplomática, mientras que la Cancillería avanza en la formalización de la protesta ante Argentina.

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