Incendiaron un auto con dos niños de 6 y 7 años adentro: los overoles blancos del Instituto Nacional no tienen límites

Este viernes 24 de julio, el Instituto Nacional volvió a ser escenario de violencia. Un grupo de entre ocho y diez estudiantes con overoles blancos se apostó en las inmediaciones del establecimiento, lanzó bombas molotov contra Carabineros y provocó el cierre de la pista de buses de la Alameda. No fue la primera vez este año — es el ciclo que se repite cada vez que comienza un período de clases. Pero esta mañana hubo un hecho que supera cualquier registro anterior.

El fiscal Jorge Muñoz, de la Fiscalía Centro Norte, reportó que un vehículo con dos niños de seis y siete años en su interior habría sido incendiado en su parte delantera. «Este vehículo se incendió en su parte delantera, no causando grandes daños y los niños no se encontrarían con lesiones», detalló.

Dos niños. Seis y siete años. Dentro de un auto que alguien incendió.

Los detenidos: 16 y 17 años, formalizados esta tarde

La institución policial, a través de la acción de personal del OS-9, logró la detención en flagrancia de dos de los involucrados. El comandante Fernando Bozo, jefe del OS-9 de Carabineros, confirmó sus edades: «Sus edades son de 17 y 16 años respectivamente, quienes momentos antes, junto a otro grupo de aproximadamente seis individuos más, lanzaban elementos incendiarios en contra del personal de carabineros y también contra el mobiliario público».

En videos cedidos a Radio Bío Bío se puede observar la acción del personal de Control de Orden Público de Carabineros en calle Arturo Prat, donde un overol blanco lanza un artefacto incendiario e inmediatamente después es capturado y llevado a un vehículo policial.

Ambos detenidos serán formalizados este mismo viernes en la tarde por los delitos de lanzamiento de bombas molotov y desórdenes. Las clases de la jornada de la mañana en el establecimiento educacional fueron suspendidas.

El patrón que se repite — y que el gobierno intentó frenar

Lo que ocurrió esta mañana no es un hecho aislado. Es el tercer episodio de violencia grave en el Instituto Nacional en lo que va del año. El 7 de julio, primer día de clases después de las vacaciones de invierno, un grupo de overoles blancos lanzó bombas molotov e instaló barricadas incendiarias en la Alameda. La semana siguiente, el Liceo Barros Borgoño vivió un episodio similar. Y ahora, el primer viernes del segundo semestre, el ciclo se repite — esta vez con la variante más grave que se ha registrado: niños dentro de un auto en llamas.

El gobierno de Kast intentó dotarse de herramientas para prevenir exactamente esto. El proyecto de Escuelas Protegidas contemplaba la facultad policial para revisar mochilas y vestimentas sin necesidad de orden del fiscal — lo que habría permitido detectar los artefactos incendiarios antes de que ingresaran al perímetro del establecimiento. El Tribunal Constitucional declaró ese artículo inconstitucional el 23 de junio.

Lo que sobrevivió al fallo: la revisión de mochilas por parte del propio establecimiento, la prohibición de encapuchados y los detectores de metales. Lo que cayó: la revisión policial preventiva, la coordinación institucional ante padres ausentes y las herramientas más efectivas para actuar antes de que ocurran los hechos.

La Ley Antiencapuchados, que tipifica como agravante el uso de elementos para ocultar la identidad al momento de cometer un delito, fue aprobada por la Cámara de Diputados con 100 votos en junio. Hoy está en tramitación en el Senado. No es ley todavía.

La frase que lo resume todo

En julio de 2025, cuando los overoles blancos incendiaron la inspectoría del INBA, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, dijo algo que aplica con igual precisión a lo de esta mañana: «Una persona que lanza una bomba molotov, deja de ser un alumno problemático o desordenado, pasa a ser un delincuente».

Hoy, dos delincuentes de 16 y 17 años serán formalizados en el Séptimo Juzgado de Garantía. Lo harán amparados por el sistema de responsabilidad penal adolescente que el Senado aprobó en general con 37 votos el 7 de julio — y que todavía no termina su tramitación legislativa. La reforma que endurece las penas para menores que cometan delitos graves sigue pendiente.

Mientras tanto, hay dos niños de 6 y 7 años que esta mañana estuvieron dentro de un auto en llamas.

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