Liceos emblemáticos vuelven a ser tomados y cortan la Alameda en nueva jornada de movilización

La mañana de este martes, el centro de Santiago volvió a vivir una jornada de movilización estudiantil de alto impacto. Al menos cuatro liceos emblemáticos de la comuna —el Instituto Nacional, el Liceo N°1 Javiera Carrera, el Liceo Manuel Barros Borgoño y el Liceo de Aplicación— fueron tomados por grupos de estudiantes durante la mañana, en el marco de una convocatoria más amplia que derivó en una marcha masiva por la Alameda.

La movilización, organizada por el Cordón Secundario —agrupación que reúne a distintos centros de estudiantes de la capital—, comenzó cerca de las 10:00 horas con la toma de los establecimientos y escaló hacia las 11:30 horas con la concentración de estudiantes en las cercanías de la estación Universidad Católica, desde donde partió la marcha hacia el Alameda. El propio Metro de Santiago debió suspender la detención de trenes en esa estación pocos minutos después de iniciada la manifestación, mientras que el tránsito vehicular en la Alameda quedó suspendido entre Avenida Vicuña Mackenna y Diagonal Paraguay.

El mensaje detrás de la convocatoria

A través de sus redes sociales, el Cordón Secundario explicó el sentido de la movilización con un mensaje directo hacia el Gobierno: «el movimiento estudiantil no puede ni debe callar cuando un gobierno propone retroceder en derechos sociales. Nuestra educación se defiende, nuestra cultura se defiende, nuestra salud se defiende, la dignidad se defiende. En momentos como estos, el silencio es cómplice». El Liceo Manuel Barros Borgoño, por su parte, explicó a través de un comunicado propio que la decisión de sumarse a la toma surgió de un acuerdo adoptado por su centro de estudiantes.

Una toma breve, sin mayores incidentes esta vez

A diferencia de otras jornadas de movilización registradas este año, la toma de los cuatro establecimientos duró apenas algunas horas. El Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Santiago activó los protocolos correspondientes y solicitó a Carabineros una orden de desalojo, pero antes de que se concretara cualquier procedimiento policial, los propios estudiantes optaron por restituir voluntariamente los cuatro liceos, sin que se registraran incidentes en esa etapa puntual. Aun así, las clases en el Instituto Nacional debieron suspenderse durante la mañana, con alumnos despachados antes de lo habitual. El SLEP rechazó formalmente las tomas, argumentando que afectan el funcionamiento normal de los establecimientos y vulneran el derecho a la educación de los propios estudiantes, e hizo un llamado a resolver las diferencias mediante el diálogo.

Parte de un patrón que se repite hace meses

La jornada de ayer no es un hecho aislado, sino el capítulo más reciente de un patrón de movilización y violencia que se ha repetido de forma sostenida en los liceos emblemáticos de Santiago durante los últimos meses. Solo en abril de este año, por ejemplo, se registró un sexto día consecutivo de tomas en los mismos establecimientos —Instituto Nacional, Barros Borgoño y Javiera Carrera—, con incidentes menores en las calles aledañas al Barros Borgoño. En mayo, una protesta convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) frente al Ministerio de Educación derivó en el lanzamiento de bombas molotov contra Carabineros por parte de un grupo de alrededor de 20 alumnos con el rostro cubierto, en las inmediaciones del Instituto Nacional.

La investigación judicial que sigue en curso

Detrás de estos episodios reiterados existe, además, un trabajo judicial de fondo. Desde septiembre de 2025, la Fiscalía Metropolitana Centro Norte mantiene un «foco regional» —una figura que se activa cuando se detecta un patrón delictual relevante y repetitivo en una zona— dedicado exclusivamente a investigar los delitos cometidos en los liceos emblemáticos de la Región Metropolitana, con un equipo especial destinado a la tarea. Una investigación periodística de El Líbero, que revisó 18 de las 26 querellas presentadas en tribunales durante 2025 por hechos de violencia en estos establecimientos, documentó un patrón que va mucho más allá de las tomas pacíficas: amenazas de muerte y de connotación sexual contra profesoras, y agresiones con bencina y martillos, en episodios protagonizados por estudiantes encapuchados que, según describe el reportaje, suelen actuar protegidos por un cordón de compañeros con uniforme.

Lo que viene

Con la restitución voluntaria de los cuatro liceos tomados ayer, la atención vuelve a centrarse en el trabajo de fondo que realiza la Fiscalía a través de su foco regional, mientras el Cordón Secundario ya dejó entrever que las movilizaciones continuarán mientras se mantenga lo que definen como «retrocesos en derechos sociales» por parte del Gobierno. Publinoticias seguirá de cerca si se registran nuevas tomas o incidentes de mayor gravedad en los próximos días, tal como ha ocurrido en oleadas anteriores durante este año.

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