Hoy se cumplen exactamente 90 días desde que José Antonio Kast asumió la Presidencia de Chile. Tres meses que incluyeron el cambio de gabinete más rápido desde el retorno de la democracia, una herencia fiscal de pesadilla, una guerra que disparó el precio de las bencinas y una Ley de Reconstrucción que sigue su curso en el Senado. Y sin embargo, los números de inversión, seguridad, salud y gestión ambiental muestran un gobierno que encontró su ritmo mucho más rápido de lo que sus propios críticos esperaban.
Hay una forma de medir un gobierno a los 90 días que va más allá de las encuestas y los titulares. Es mirando los números concretos: cuánta inversión se aprobó, cuántos empleos se proyectan, cuántos atentados ocurrieron, cuántos pacientes de cáncer recibieron atención. Son datos verificables, sin ideología, que dicen lo que el gobierno hizo con el tiempo y el poder que Chile le entregó.
Los números del gobierno de Kast a los 90 días son, en varios frentes, históricos.
El número más grande: US$16 mil millones en inversión desbloqueada
El día uno del gobierno, el 11 de marzo, el Presidente Kast firmó un decreto que instruyó al Servicio de Evaluación Ambiental revisar 51 proyectos con reclamaciones pendientes. Era una señal de intenciones. Noventa días después, esa señal se convirtió en resultado.
Desde que asumió el Presidente Kast, el SEA ha aprobado 72 proyectos por un total de US$16 mil millones, con una proyección de hasta 46.300 puestos de trabajo durante su ejecución. Durante mayo pasado las Comisiones de Evaluación Ambiental y la Dirección Ejecutiva del SEA aprobaron proyectos por US$13.962 millones, convirtiéndose en el mes con mayor monto de inversión aprobado desde que existen registros del sistema.
En menos de 90 días se han destrabado más de 50 proyectos que mantenían reclamaciones ante el Comité de Ministros o la Dirección Ejecutiva del SEA, involucrando inversiones cercanas a los US$15 mil millones. El Comité de Ministros sesionó en seis oportunidades y revisó 16 proyectos de inversión, permitiendo destrabar iniciativas por más de US$6.900 millones.
Para dimensionar ese número: US$16 mil millones equivalen aproximadamente a 4 veces el presupuesto anual del Ministerio de Salud. Es inversión que estaba paralizada por la burocracia y que el gobierno desbloqueó en tres meses. Proyectos de energía, infraestructura, minería y desarrollo regional que estaban detenidos en algún escritorio de alguna repartición del Estado y que hoy tienen luz verde para avanzar.
El gobierno logró reducir los tiempos de dictación de resoluciones desde un promedio de seis meses a solo 15 días. De 180 días de burocracia a 15. Una reducción del 92% en el tiempo de respuesta del Estado a los proyectos de inversión.
Kast visitó el SEA el martes 9 de junio, en la primera visita presidencial en los 29 años de historia del servicio. No fue un gesto protocolar. Fue un mensaje a los funcionarios que hicieron posible ese resultado: el gobierno los ve, los valora y va a seguir apoyando ese trabajo.
El cambio de gabinete que parecía una derrota y resultó ser una victoria
El episodio político más comentado de los primeros 90 días fue sin duda el cambio de gabinete del 19 de mayo. El cambio más rápido desde el retorno de la democracia en 1990. Una decisión que en su momento fue leída por la oposición como una señal de debilidad y por los analistas como un riesgo político considerable.
Los números de hoy cuentan otra historia.
La decisión de Kast de reemplazar a las ministras de Seguridad y de la Secretaría General de Gobierno antes de cumplir 70 días en el poder demostró algo que los presidentes chilenos raramente muestran: la capacidad de reconocer un error, corregirlo y seguir avanzando. No esperó a septiembre. No dejó que el problema se acumulara. Actuó.
El resultado fue un gobierno que se reinventó antes de que el daño fuera irreparable. La aprobación subió 7 puntos en dos semanas. El ministro Alvarado como biministro de Interior y Segegob consolidó la conducción política. El ministro Arrau en Seguridad presentó ante el Senado el plan de seguridad más ambicioso en décadas, con 26 proyectos de ley y 7 fuerzas de tarea especializadas.
Seguridad: los números que Chile no esperaba ver tan rápido
La seguridad fue la promesa más importante de la campaña de Kast. Y en 90 días, los resultados son verificables:
El Plan Oncológico mostró un 80% de avance en la resolución de los casos de cáncer más críticos, contactando al 99% de las personas en listas de espera.
En materia policial y territorial, el balance es igualmente contundente. La Macrozona Sur lleva 19 días consecutivos sin atentados, el período más largo del año. El vocero de la CAM fue condenado a 4 años de presidio. 7 integrantes de la coordinadora fueron sentenciados en mayo. El werkén prófugo de Temucuicui fue capturado en un operativo nocturno. La violencia en la zona cayó un 80% respecto al peak de 2023. Los homicidios bajaron de 444 a 378 en el mismo período del año anterior.
El Escudo Fronterizo lleva 12 kilómetros de zanja construidos en la frontera norte, con 1.100 efectivos desplegados y un 79% menos de ingresos irregulares. Tres vuelos de deportación en 40 días, y más de 3.200 personas en situación irregular han dejado nuestro país.
La agenda legislativa: victorias y batallas pendientes
En el Congreso, el gobierno logró en 90 días lo que sus asesores proyectaban para seis meses: la Ley Miscelánea fue aprobada en la Cámara con 90 votos, la Ley de Escuelas Protegidas fue promulgada, la reforma constitucional que incorporó a Gendarmería a las Fuerzas de Orden fue aprobada, y se presentaron 26 proyectos de ley en materia de seguridad con urgencia legislativa.
El Gobierno fijó como objetivo crecer al 4%, reducir el desempleo al 6% y recuperar al menos 300 mil empleos. Además, se anunció una ayuda económica de 30 mil pesos por niño para las familias del 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares que tengan hijos entre 0 y 13 años.
La batalla pendiente más importante es la Ley de Reconstrucción Nacional en el Senado. Con un Congreso donde el empate es casi perfecto y la oposición buscando dilatar, el gobierno necesita los votos del Socialismo Democrático para completar su agenda legislativa más importante. Es el desafío de los próximos 90 días.
El balance que el Diario Financiero publica hoy
El análisis del medio económico más influyente del país incluye la mirada de economistas, empresarios y actores políticos que coinciden en un punto: el gobierno encontró su ritmo más rápido de lo esperado. La corrección del gabinete, la Cuenta Pública del 1 de junio y los resultados en inversión son las tres señales más valoradas por el mundo empresarial.
Los desafíos son igualmente claros: el desempleo al 9,1%, el crecimiento proyectado a solo 2,1% y una Ley de Reconstrucción que aún no tiene los votos en el Senado, son los tres frentes donde el gobierno necesita trabajar más.
Los 90 días en 10 números
| Logro | Cifra |
|---|---|
| Inversión desbloqueada en el SEA | US$16 mil millones |
| Empleos proyectados con esos proyectos | 46.300 |
| Días sin atentados en Macrozona Sur | 19 |
| Reducción de violencia vs. peak 2023 | 80% |
| Homicidios (ene-mayo 2025 vs 2026) | 444 → 378 |
| Listas de espera oncológicas resueltas | 66% nacional / 80% La Araucanía |
| Personas deportadas | +3.200 |
| Meses a que se realizó el cambio de gabinete | 2,3 |
| Votos con que pasó la Ley Miscelánea en la Cámara | 90 |
| Proyectos de ley de seguridad con urgencia | 26 |
El mensaje que los 90 días le envían a Chile
Kast llegó al poder en el peor contexto fiscal en décadas, con una herencia que el propio gobierno calificó como «desastrosa» y con expectativas altísimas que ningún gobierno podría cumplir en tres meses. Lo que hizo en ese tiempo no es el gobierno que prometió en campaña. Es algo diferente y más valioso: el gobierno que corrige, que aprende y que ejecuta cuando tiene que hacerlo.
Corrigió el gabinete cuando era necesario. Desbloqueó inversión el primer día y no paró. Presentó un plan de seguridad con plazos y metas concretas. Transparentó la herencia fiscal en lugar de esconderla. Y subió 7 puntos en aprobación en dos semanas, el mejor indicador de que Chile reconoce cuando un gobierno va en la dirección correcta.
Los próximos 90 días definirán si el reseteo fue el inicio de un patrón o un buen momento aislado. Pero a los 90 días, el balance habla por sí solo.