EN 79 DÍAS EL GOBIERNO DE KAST RESOLVIÓ EL 80% DE LA LISTA DE ESPERA ONCOLÓGICA EN LA ARAUCANÍA Y EL 66% A NIVEL NACIONAL

33.702 chilenos con cáncer esperaban diagnóstico o tratamiento cuando Kast asumió. Algunos llevaban casi un año en lista. En menos de tres meses, más de dos tercios ya tienen su atención resuelta. En La Araucanía el resultado es histórico: 80% de reducción. Esto es lo que ocurre cuando un gobierno decide actuar en serio.

Hay un número que lo dice todo sobre la herencia que recibió el gobierno de Kast en materia de salud. Al 31 de enero de 2026, diez días antes del cambio de mando, 33.702 chilenos con cáncer estaban en lista de espera para recibir diagnóstico o tratamiento en el sistema público de salud. Pacientes reales, con nombre y RUT, esperando una hora médica, un examen o una cirugía que podía marcar la diferencia entre sobrevivir o no.

Algunos llevaban meses esperando. Otros, casi un año.

Lo que el gobierno hizo con esa cifra en menos de tres meses no tiene precedentes en la historia reciente del sistema de salud chileno.

El diagnóstico: una crisis silenciosa que creció durante años

El problema de las listas de espera oncológicas no nació de un día para otro. Tiene una historia que la pandemia agravó y que el gobierno anterior no logró revertir.

Tras la pandemia, que tuvo un impacto severo en la oportunidad de atención de prácticamente todos los problemas de salud, los plazos diagnósticos y terapéuticos aumentaron de manera sostenida, con incrementos críticos durante el último lustro.

Durante los cuatro años del gobierno de Boric, la lista de espera oncológica creció en lugar de reducirse. Actualmente se estima que más de 27 mil personas esperaban diagnóstico o tratamiento oncológico en el sistema público, mientras que en el sector privado esta información ni siquiera se encontraba sistematizada. Para cuando asumió el gobierno de Kast, esa cifra había escalado a 33.702.

Más de treinta y tres mil pacientes con cáncer. Sin atención. Esperando.

La respuesta del gobierno: Alerta Sanitaria Oncológica en 10 días

El gobierno de Kast no esperó. El 21 de marzo de 2026, apenas diez días después de asumir, el Presidente José Antonio Kast decretó la Alerta Sanitaria Oncológica a nivel nacional.

La iniciativa buscó dar respuesta a una situación crítica. Con esta medida, se avanzó de manera significativa en la reducción de los tiempos de espera y en mejorar la oportunidad de atención para quienes enfrentan enfermedades oncológicas, priorizando la detección temprana y el acceso oportuno a tratamientos. Como parte del trabajo previo, se consolidó una base de datos unificada que identifica a cada paciente en lista de espera.

La ministra de Salud, May Chomali, explicó el alcance de la medida: «Este es un plan que nos va a permitir modelar una nueva forma de hacer las cosas para que los pacientes no tengan retraso en sus garantías cuando sea una patología GES y no tengan que esperar tiempos prolongados cuando la espera es un problema para efectos del compromiso de salud de estas personas.»

El plan no era solo una declaración de voluntad política. Tenía un presupuesto concreto, una estructura operativa clara y un plazo definido. La medida contempla un monto total de $156 mil millones adicionales al presupuesto sectorial y está organizada en tres fases.

Las tres fases del plan que está funcionando

Fase 1 — Identificación y priorización: La primera tarea fue saber exactamente quiénes eran los 33.702 pacientes en lista, en qué etapa de atención estaban y cuán urgente era su caso. Se creó una base de datos unificada que por primera vez permitió visualizar la magnitud real del problema región por región, hospital por hospital.

Fase 2 — Contacto y vinculación: Cada hospital fue instruido para ubicar a los pacientes registrados en espera oncológica, así como también identificar si tenía la capacidad de gestionar el caso en su horario habitual. Cuando la capacidad interna no era suficiente, se activó la coordinación con prestadores privados.

Fase 3 — Resolución: Ampliación de horarios en pabellones quirúrgicos, habilitación de camas adicionales en recintos alternativos, contratación de personal especializado y compra de prestaciones al sector privado cuando el sistema público no daba abasto.

Los números que hablan por sí solos

El primer balance oficial del Plan de Alerta Oncológica, entregado el 9 de mayo por el Ministerio de Salud, fue contundente: más del 66% de las atenciones ya fueron resueltas.

En menos de 50 días desde la activación del plan, dos de cada tres pacientes oncológicos en lista de espera habían recibido atención. El esfuerzo continúa concentrado en el 6% restante de casos más complejos.

El caso La Araucanía: 80% de reducción en tiempo récord

El resultado más impactante de todo el plan se produjo en la región donde la situación era más crítica: La Araucanía.

El Gobierno informó una reducción del 80% en la lista de espera de pacientes oncológicos en esta región. Se trata de casos donde se esperaba hasta un año para acceder a una atención y diagnóstico. Según datos entregados por la Seremi de Salud, de los 1.747 pacientes oncológicos aproximados que se encontraban en lista de espera, 1.393 ya fueron resueltos.

Esta disminución se logró gracias a una mejor programación de pabellones y a la habilitación de camas en otros recintos asistenciales, como el Hospital de Nueva Imperial, lo que permitió agilizar los flujos de atención.

La autoridad fue directa al describir lo que queda pendiente: «El total eran 1.750 con los que partimos al principio de este trabajo. Hoy día ya se han resuelto cerca de 1.400. Hoy día lo que nos está quedando más complejo son los pacientes que están esperando una cirugía o radioterapia en la red.»

354 casos pendientes en La Araucanía. Todos los más complejos, los que requieren cirugía o radioterapia. Y todos en proceso activo de atención.

La alianza público-privada que hizo posible el milagro

Uno de los factores clave del éxito del plan fue algo que los gobiernos anteriores nunca quisieron hacer con convicción: articular el sistema público con la capacidad instalada del sector privado.

Desde Clínicas de Chile valoraron el anuncio: «Valoramos la alerta sanitaria oncológica porque va en la dirección correcta. El trabajo público-privado es vital para avanzar en las necesidades de los pacientes», subrayando que sin esa coordinación la capacidad de respuesta seguirá siendo insuficiente.

El gobierno de Kast eliminó el ideologismo que durante años impidió que el Estado comprara capacidad instalada en clínicas privadas cuando los hospitales públicos no daban abasto. El resultado está a la vista: más de 22.000 pacientes atendidos en menos de tres meses.

Lo que viene: el plan corre hasta el 30 de septiembre

La Alerta Sanitaria Oncológica, decretada en abril de 2026, tiene vigencia hasta el 30 de septiembre de este año. La medida contempla un conjunto de acciones destinadas a acelerar la atención oncológica. El fortalecimiento de la red hospitalaria, ampliación de horarios en pabellones, aumento de exámenes diagnósticos, contratación de personal y utilización de prestadores externos cuando la capacidad instalada no permite responder a la demanda.

La ministra Chomali se reunió esta semana con el Presidente Kast para revisar los avances del plan ad portas de la Cuenta Pública del 1 de junio. El objetivo es llegar a ese discurso con una cifra que el país pueda entender con claridad: la lista de espera oncológica, que llegó a más de 33.000 personas bajo el gobierno anterior, estará prácticamente resuelta antes de que termine el año.

Para los pacientes con cáncer que llevan meses esperando, eso no es una estadística. Es la diferencia entre un diagnóstico a tiempo y uno tardío. Entre una cirugía que puede salvar una vida y una que llega demasiado tarde.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *