LA BOMBA FISCAL QUE DEJÓ BORIC: QUIROZ DESTAPA US$10.500 MILLONES DE DEUDA QUE NO ESTABAN EN LOS LIBROS Y ABRE INVESTIGACIÓN POR POSIBLE DOLO

El primer gran balance económico del gobierno de Kast llegó con una revelación que sacudió el mundo político: la administración anterior habría omitido más de diez mil millones de dólares en sus proyecciones de deuda pública. Hay una investigación abierta. Y la pregunta que nadie puede ignorar: ¿fue un error o algo más?

A las 18:30 horas del lunes 25 de mayo, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz y el director de Presupuestos José Pablo Gómez se instalaron frente a las cámaras con el documento más esperado de los primeros meses del gobierno de Kast: el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre de 2026. Lo que revelaron en los siguientes 40 minutos dejó a Chile con una sola pregunta en la cabeza.

¿Cómo es posible que US$10.500 millones de deuda simplemente no estuvieran en los libros?

La inconsistencia que no tiene explicación técnica

Quiroz fue metódico y preciso. Explicó que al revisar las proyecciones fiscales elaboradas por la administración anterior, su equipo detectó una anomalía aritmética que no tiene justificación posible dentro de los estándares técnicos básicos de las finanzas públicas.

El IFP mostraba un deterioro acumulado del balance de $13,5 billones entre 2026 y 2030, pero la deuda solo aumentaba en $3,9 billones en el mismo período. Existe una brecha de aproximadamente $9,6 billones —cerca de US$10.000 millones— que no tiene explicación técnica posible: si el Estado gasta sistemáticamente más de lo que recauda, su deuda debe crecer en una proporción coherente con ese déficit acumulado. La proyección anterior no reflejaba esa relación.

En términos simples: el gobierno de Boric proyectó que gastaría mucho más de lo que recibiría, pero al mismo tiempo dijo que la deuda casi no iba a crecer. Eso, en materia de finanzas públicas, es matemáticamente imposible.

Quiroz calificó de «inverosímil» la proyección del déficit del gobierno anterior de 1,8% del PIB, dado que no incluía gastos ya comprometidos como el reajuste del sector público por US$800 millones, y sobreestimaba ingresos provenientes de la ley de cumplimiento tributario.

Las consecuencias concretas: Chile camina hacia superar el límite prudente de deuda

La corrección no es solo un debate técnico entre economistas. Tiene consecuencias reales para el país durante los próximos años.

La inconsistencia detectada elevaría la deuda pública desde 42,7% a 46,3% del PIB hacia 2030, superando el umbral considerado prudente de 45%. Ese límite no es arbitrario: es el nivel a partir del cual los mercados internacionales comienzan a exigir tasas de interés más altas para prestarle dinero al Estado, lo que encarece el financiamiento de hospitales, escuelas, pensiones y todo el gasto social del país.

El Ejecutivo corrigió al alza la proyección de déficit fiscal para 2026 desde 1,9% a 2,4% del PIB, e incluso 2,9% sin las medidas correctivas ya implementadas desde el 11 de marzo. En otras palabras, el gobierno de Kast ya tomó acciones para contener el daño, y gracias a eso la cifra bajó de 2,9% a 2,4%. Pero el punto de partida era peor de lo que el país sabía.

El PIB también fue corregido: el legado económico es más pesado de lo esperado

El IFP no solo trajo malas noticias en materia de deuda. También ajustó a la baja las proyecciones de crecimiento económico para este año.

La proyección de crecimiento para 2026 se ajustó de 2,4% a 2,1%, con el sector minero sin crecimiento proyectado. Tres décimas pueden parecer poco, pero en una economía del tamaño de la chilena esa diferencia equivale a miles de millones de pesos menos en recaudación fiscal, menos empleo formal y menos espacio para el gasto social.

Quiroz no lo endulzó: «Este ministerio va a hablar siempre con la verdad, vamos a ser conservadores, tenemos un norte claro reordenando las cuentas fiscales. El trabajo va a ser un poco más pesado de lo que habíamos imaginado.»

La investigación: ¿error o dolo?

La pregunta que instaló Quiroz al final de la conferencia es la más grave de todas. El ministro instruyó una investigación interna administrativa para determinar cómo ocurrió la inconsistencia, quién fue el responsable, y determinar si fue un error u otro tipo de elemento.

La diferencia entre ambas categorías es enorme. Un error técnico es subsanable y puede ocurrir en cualquier administración. El dolo, en cambio, implicaría que funcionarios del gobierno anterior habrían manipulado deliberadamente las cifras para presentar una situación fiscal mejor de la real al momento del cambio de mando. Eso tendría consecuencias penales y políticas de proporciones históricas.

Para Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía de la USS y exsubsecretario de Hacienda, el documento implica una fuerte desautorización de los cálculos previos: «El primer informe de finanzas públicas del Gobierno de Kast le pone nota roja a la administración anterior, corrigiendo prácticamente todas sus cifras.»

Grau responde: «No es un error»

El exministro de Hacienda del gobierno de Boric, Nicolás Grau, no tardó en reaccionar. Grau replicó que la deuda no depende solo del déficit efectivo, sino también del tipo de cambio, la inflación, el PIB nominal y movimientos bajo la línea, rechazando que exista una inconsistencia en los cálculos del gobierno anterior.

La respuesta de Quiroz fue lapidaria: «Lo que se dijo en esa oportunidad, que la deuda se había estabilizado, no es el caso. Para nosotros, un activo tan importante como lograr los déficits es la credibilidad de nuestras instituciones, que sean respetadas.»

El debate está servido. Y mientras economistas y exfuncionarios cruzan argumentos técnicos en los medios, la investigación administrativa avanza en paralelo para determinar si detrás de los números hay algo más que un error de planilla.

El resumen en cinco cifras

Para entender la magnitud de lo que reveló el IFP de ayer, cinco números bastan:

  • US$10.500 millones: deuda que no aparecía en las proyecciones del gobierno anterior
  • 2,9% del PIB: déficit real heredado, antes de las medidas correctivas de Kast
  • 2,4% del PIB: déficit proyectado para 2026 con las medidas ya tomadas
  • 46,3% del PIB: nivel al que podría llegar la deuda en 2030, superando el límite prudente
  • 2,1%: nuevo crecimiento del PIB proyectado para 2026, tres décimas menos de lo informado por Boric

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *