El gobierno del Presidente José Antonio Kast concretó este jueves su quinto vuelo chárter internacional de expulsiones del año. El vuelo operó en un Boeing 737-400, salió de Santiago, hizo escala en Iquique y abandonó el país con 62 personas expulsadas con destino a Bolivia, Colombia y Ecuador. Del total, 46 correspondieron a expulsiones administrativas y 16 a expulsiones judiciales.
Al cierre de esta jornada, el gobierno superó la barrera de las 1.039 expulsiones durante todo 2026, lo que equivale al 96% de toda la cifra de expulsión del primer año del gobierno anterior, que expulsó a 1.070 extranjeros en doce meses completos. Kast igualó ese registro en 107 días.
El catastro: cinco vuelos, una política sostenida
Desde el inicio del Plan de Control Migratorio, el gobierno ejecutó los cinco vuelos con una cadencia que no tiene precedente en la historia migratoria reciente del país.
En abril de 2026 se realizó el primer vuelo del programa, que expulsó a 40 extranjeros, incluyendo 17 ciudadanos bolivianos. En mayo, un segundo operativo expulsó a 80 migrantes en un solo vuelo chárter — 22 bolivianos y 58 colombianos. A principios de junio, la Fuerza Aérea coordinó la salida de 45 extranjeros en un tercer operativo. Un cuarto vuelo sumó expulsiones adicionales antes del de este jueves.
Desde el inicio del gobierno, el 11 de marzo de 2026, se han concretado 743 expulsiones, lo que da cuenta de una aceleración en la ejecución de estos procedimientos, especialmente por la vía administrativa.
El balance total de salidas de extranjeros del país es más amplio aún. Durante 2026 se han registrado además 2.509 salidas voluntarias efectivas, lo que eleva el total referencial de salidas a 3.548 personas, considerando tanto expulsiones como retornos voluntarios.
Quiénes estaban en el quinto vuelo
Entre los expulsados de este jueves había personas con antecedentes o condenas por delitos graves: homicidio simple, secuestro con violación, violación a mayor de 14 años, abuso sexual, tráfico ilícito de drogas, robos violentos y delitos asociados a armas de fuego. El 38,7% de los expulsados mantenía antecedentes o condenas por delitos distintos al ingreso por paso no habilitado.
Entre los casos más graves figuró Edison Carreño Arteta, quien registra una orden de captura en Ecuador por homicidio simple frustrado, y Jimmy Jiménez, condenado en Chile por adquisición y almacenamiento de material pornográfico infantil y con orden de captura vigente en su país por violación a mayor de 14 años.
El desafío pendiente: Venezuela
Las autoridades chilenas enfrentan dificultades diplomáticas con las expulsiones de ciudadanos venezolanos, que siguen semi-paralizadas debido a la falta de una relación consular fluida con el gobierno de dicho país. Eso obliga al Ejecutivo a priorizar la deportación de nacionales de países vecinos donde las autorizaciones son inmediatas — Bolivia, Colombia y Ecuador — mientras busca una vía para resolver el caso venezolano, que concentra buena parte de la migración irregular con antecedentes penales.
La comparación con el gobierno anterior
El contraste con la administración de Gabriel Boric es directo y está respaldado por los propios datos del Ejecutivo:
| Indicador | Gobierno Boric (año 1 completo) | Gobierno Kast (107 días) |
|---|---|---|
| Total expulsiones | 1.070 | 1.039 (96%) |
| Salidas voluntarias | No reportadas con esta metodología | 2.509 |
| Vuelos chárter | Sin catastro público equivalente | 5 vuelos |
| Ingresos por pasos no habilitados | Sin baja reportada | Baja del 35,8% |
El director de Migraciones, Frank Sauerbaum, resumió el balance: «El trabajo ordenado de estos tres meses de gobierno ha mejorado la calidad de vida, con una fuerte disminución de ingresos clandestinos por frontera y un aumento en salidas voluntarias y expulsiones. El plan fronterizo está funcionando, y hemos priorizado la expulsión de quienes han cometido delitos graves».