Siete años huyendo de la justicia. Una madrugada de mayo, un helicóptero del Ejército y el fin de la impunidad en uno de los territorios más complejos del país. Esto es lo que pasa cuando el Estado decide actuar.
Eran las 2 de la mañana del martes 19 de mayo cuando la oscuridad de Ercilla fue cortada por el ruido de motores y el movimiento coordinado de cientos de efectivos. Un operativo de gran escala en la Macrozona Sur culminó con la detención de Jorge Huenchullán Cayul, werkén de la comunidad Mapuche autónoma de Temucuicui. El dirigente, quien estaba prófugo de la justicia desde 2019, fue capturado en una acción coordinada que movilizó a diversas instituciones de seguridad bajo el marco del Estado de Excepción.
Nadie en la comunidad sabía que esa noche el Estado llegaría. Esa fue precisamente la clave del éxito.
El «Operativo Tridente»: inteligencia, coordinación y sorpresa total
El operativo fue bautizado como «Tridente» y fue liderado por la PDI con apoyo de Carabineros y el Ejército de Chile. El procedimiento comenzó cerca de las 02:00 horas y se desarrolló en una de las zonas más complejas del conflicto en la Macrozona Sur. Durante las diligencias se registraron disparos en el sector, aunque las policías lograron abandonar el lugar sin funcionarios lesionados.
El imputado mantenía dos órdenes de detención vigentes emanadas desde el Juzgado de Garantía de Victoria. La primera por los delitos de tráfico ilícito de drogas, tenencia ilegal de armas de fuego y tenencia ilegal de municiones. La segunda correspondía a una orden pendiente por el delito de usurpación no violenta, causa que se arrastraba desde el año 2019.
No estaba solo. Junto a Huenchullán también fue detenida su pareja, Carolina Padilla Manquel, quien también mantenía orden de detención pendiente por microtráfico. Ambos fueron trasladados vía aérea hasta Victoria tras el procedimiento. Las imágenes del helicóptero Puma del Ejército despegando con los detenidos en su interior dieron la vuelta al país en cuestión de horas.
Kast lo convirtió en mensaje: «El Estado va a llegar a golpear la puerta»
El Presidente Kast tomó el operativo y lo transformó en una declaración política de alcance nacional. El tono no fue casual. Kast subrayó que no se trata solo de despliegue policial, sino también de inteligencia, y prometió ir tras quienes tengan cuentas pendientes con la justicia.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, fue igualmente categórico al revelar lo que hay detrás de cada operativo de este tipo. «Para llegar a esto, hubo un proceso muy extenso que fue identificar a las personas requeridas por la Justicia, ubicar dónde están, hacer un seguimiento para estar seguros de su entorno y sus redes de protección, y planificar y ejecutar», expresó, calificando el resultado como «la punta del iceberg».
La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, fue directa: el gobierno está «recuperando el control del territorio».
Los números que confirman que la estrategia funciona
La captura de Huenchullán no es un hecho aislado. Es el símbolo más visible de una estrategia que, según las cifras oficiales, está produciendo resultados concretos en toda la Macrozona Sur.
El ministro del Interior Claudio Alvarado sostuvo ante la Cámara de Diputados que el Estado de Excepción ha tenido resultados concretos en la disminución de hechos de violencia: «Hoy día podemos decir que del peak de eventos del año 2023 a la fecha hay una disminución de un 80%», sostuvo, detallando que «del año 2025 al 10 de mayo de 2026 hay una disminución de un 4%; es decir, desde 550 eventos pasamos a 116 y de 116 a 111».
En paralelo, el gobierno avanza en fortalecer la arquitectura legal e institucional del despliegue. El Ejecutivo evalúa establecer un mando militar unificado para toda la Macrozona Sur e implementar políticas de desarrollo integrales para resguardar la conectividad de los caminos, mediante coordinación entre personal del Ministerio de Obras Públicas y efectivos militares.
La suma de ambas cifras y decisiones traza un camino claro: menos violencia, más coordinación y un Estado que ya no negocia su presencia en el territorio.
«En Chile no existen zonas liberadas»
El diputado Eduardo Cretton (UDI) fue enfático: «Lo hemos venido diciendo hace mucho tiempo, en Temucuicui hace años que se esconden terroristas, narcotraficantes y delincuentes que creen que están por sobre la ley o que en ese territorio tendrían una especie de impunidad. Es bueno que sepan que el gobierno del presidente José Antonio Kast tiene la determinación absoluta de que vamos a recuperar el estado de derecho y que no hay nadie que se encuentre por sobre la ley ni ningún territorio donde no pueda llegar el Estado de Chile».
La comunidad de Temucuicui acusó que se trató de un «montaje comunicacional». El gobierno respondió con datos: siete años prófugo, dos órdenes de detención vigentes, tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas. No es un montaje. Es la ley.
Lo que viene: la Fiscalía ya apunta a nuevos objetivos
El Operativo Tridente no termina con las detenciones del 19 de mayo. La Fiscalía apunta a nuevas detenciones tras los últimos procedimientos. Entre los prófugos identificados se encuentran Aliwenko Queipul Huenchullán y su pareja, quienes continúan siendo buscados por la justicia.
El ministro de Defensa lo dijo con precisión quirúrgica: esto es solo la punta del iceberg. El Estado aprendió a actuar sin avisar. Y en la Macrozona Sur, eso lo está cambiando todo.