LO QUE CAMILA VALLEJO DIJO SOBRE SEGURIDAD CUANDO ERA MINISTRA VS. LO QUE DICE HOY: EL MANUAL DEL DOBLE ESTÁNDAR POLÍTICO

37 homicidios en una sola festividad de Fiestas Patrias. «Esto no es Marvel, es la realidad.» 8 asesinados en un solo fin de semana en Santiago. Más de 200 mil migrantes irregulares ingresados por pasos no habilitados. Un fast track legislativo que ella misma reconoció que iba «más lento de lo que se esperaba». Ese es el legado de seguridad del gobierno al que Camila Vallejo le sirvió de vocera durante cuatro años. Hoy, con el descaro que solo da la política, sale a darle clases al gobierno de Kast.

Hay una audacia que solo existe en la política chilena. La de exigirle resultados a otros en exactamente la misma área donde uno fracasó estrepitosamente. Camila Vallejo lo hizo hace algunos días. Y lo hizo sin que se le moviera un pelo.

La exministra vocera del gobierno de Gabriel Boric salió a ironizar sobre la decisión del ministro Martín Arrau de mantener como base la Política Nacional de Seguridad Pública promulgada durante la administración anterior. «Esto quedó confirmado el lunes pasado por el nuevo ministro de Seguridad Pública: ‘Existe una Política Nacional de Seguridad Pública, esa está vigente, la promulgó el expresidente Boric, dura seis años, y nosotros creemos que esa política es suficiente’. Vallejo acusó además que la prioridad del Ejecutivo no es la seguridad, sino su «agenda ideológica.»

Interesante argumento viniendo de quien fue vocera de un gobierno que en cuatro años no logró doblar la curva del crimen organizado, vio crecer los homicidios año a año y entregó el país con las cárceles convertidas en centros de operación para el narcotráfico.

El historial que Vallejo prefiere olvidar

Antes de escuchar la cátedra de la exministra, vale la pena recordar qué dijo y qué hizo cuando era ella quien tenía la responsabilidad de defender la gestión del gobierno en materia de seguridad.

Frase #1 — «Esto no es Marvel»:

Cuando en 2022 los homicidios explotaron en la Región de Tarapacá y el crimen organizado empezaba a mostrar su verdadero tamaño en Chile, la vocera Vallejo respondió a la ciudadanía aterrorizada con una frase que quedó grabada en la memoria colectiva: «Uno no puede pretender nunca tener una bala de plata, porque en esto no somos superhéroes. Esto no es Marvel, es la realidad.»

Las familias que vivían con miedo en Tarapacá, Alto Hospicio y La Pintana recibieron esa respuesta de quien debía comunicar las acciones del gobierno para protegerlas.

Frase #2 — «La solución no es un sheriff»:

Cuando en 2024 ocho personas fueron asesinadas en un solo fin de semana en la Región Metropolitana y el propio Partido Socialista le pidió a Boric que tomara un rol más activo, Vallejo salió a defender al gobierno sosteniendo que la solución no pasa por tener un presidente que actúe como «sheriff.» Lo que Chile pedía no era un sheriff. Pedía resultados. Y esos no llegaron.

Frase #3 — «No normalizamos los homicidios»:

Después de que la ministra del Interior, Carolina Tohá, dijera que la cantidad de homicidios durante las Fiestas Patrias de 2024 «ha sido más o menos similar a la que hay en días habituales», desatando una ola de indignación nacional, Vallejo salió a apagar el incendio: «Nosotros no normalizamos ni vamos a normalizar jamás los homicidios. Cada homicidio es grave.» El problema es que durante esas Fiestas Patrias se registraron 37 homicidios. Y el gobierno al que defendía los llamó «normales.»

El reconocimiento que nadie recuerda:

En agosto de 2024, en plena crisis de seguridad, Vallejo reconoció ante la prensa que hubo «menor celeridad en la tramitación de proyectos del fast track 2.0 de seguridad.» En otras palabras: el propio plan legislativo de seguridad que el gobierno de Boric había anunciado con bombos y platillos iba más lento de lo prometido. Lo reconoció ella misma.

Los números del gobierno que Vallejo defiende hoy

Las palabras tienen más peso cuando se leen junto a los datos. Estos son los números de seguridad del gobierno en el que Camila Vallejo fue vocera durante cuatro años:

La Región de Tarapacá pasó de 18 homicidios en 2020 a 54 en 2021, la mayoría cometidos por bandas extranjeras. El gobierno de Boric recibió esa tendencia y no logró revertirla.

Durante el gobierno de Boric, el crimen organizado pasó de ser un fenómeno periférico a operar desde el interior de las cárceles, controlar barrios enteros en Santiago, Valparaíso y Antofagasta, y ejecutar sicariatos en plena vía pública. Los homicidios alcanzaron cifras históricas. Los «turbazos» se volvieron cotidianos. Las extorsiones se dispararon. Y la respuesta del gobierno fue, consistentemente, pedir más tiempo, más leyes y más paciencia.

El gobierno de Kast lleva 82 días. En ese tiempo redujo el 66% de las listas de espera oncológicas, construyó 12 kilómetros de zanja en la frontera norte, capturó al prófugo más buscado de La Araucanía, redujo la violencia en la Macrozona Sur en un 80% respecto al peak de 2023 y deportó a más de 3.200 personas en situación irregular. No es un balance perfecto. Pero es infinitamente más que lo que Vallejo y su gobierno lograron en los primeros 82 días del período de Boric.

El doble estándar que define a la oposición chilena

Lo que hace Camila Vallejo no es un accidente político. Es una estrategia deliberada y consistente. Mientras fueron gobierno, bajaron los estándares de exigencia para justificar su propia inacción. Ahora que son oposición, elevan esos mismos estándares al máximo para atacar a quienes recién están comenzando.

Cuando los homicidios explotaban bajo Boric, pedían tiempo. Cuando el crimen organizado tomaba barrios enteros, pedían comprensión de la complejidad. Cuando Tohá normalizaba los asesinatos de las Fiestas Patrias, pedían que no se politizara el dolor. Cuando su propio fast track iba lento, pedían paciencia.

Hoy, a 82 días del gobierno de Kast, Vallejo sale a hablar de «agenda ideológica» y de falta de plan. La misma Vallejo que en 2022 le dijo a Chile que la seguridad «no es Marvel.»

¿Cuál fue la prioridad del gobierno de Boric mientras los homicidios batían récords, el Tren de Aragua copaba los noticiarios y las cárceles se convertían en cuarteles del narcotráfico?

La pregunta que Vallejo no responde

La autoridad moral para criticar no se gana por el cargo que uno tuvo. Se gana por los resultados que uno logró. Y en materia de seguridad, el gobierno de Boric no tiene resultados que mostrar. Tiene frases. Tiene excusas. Tiene reconocimientos tardíos de que las cosas iban «más lento de lo esperado.»

El gobierno de Kast tiene exactamente 82 días en el poder y tiene resultados concretos, verificables y documentados.

Camila Vallejo tuvo cuatro años y un gobierno completo para resolver el problema de seguridad que hoy critica. No lo resolvió. Y ahora sale a exigir que en 82 días se haga lo que ella no hizo en cuatro años.

Eso no es oposición constructiva. No es fiscalización responsable. Es política de la peor especie: la que no aporta nada, no propone nada y solo existe para atacar.

Chile merece algo mejor que eso. Y los chilenos que vivieron con miedo durante cuatro años de gobierno de Boric merecen, al menos, que quien fue su vocera tenga la decencia de guardar silencio.

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